Demetrious Johnson ‘Mighty Mouse’, que estuvo considerado el mejor libra por libra de la historia, inauguró en 2012 el reinado en el peso mosca de la UFC y lo defendió 11 veces consecutivas.
Dominó a todos con claridad, incluido a Henry Cejudo.
Dos años después Cejudo pudo desquitarse y vencer contra todo pronóstico al consolidado campeón.

Cejudo se convirtió en el único deportista en conseguir medalla de oro olímpica, la logró en Pekín 2008, y un cinturón de la UFC.
Pero no se conformó después de coronar esa cima y buscó alcanzar algo más grande todavía.
El siguiente reto en su lista era TJ Dillashaw (considerado por algunos el mejor gallo de la historia), que bajó al peso mosca en busca del título de Cejudo.
La derrota de TJ Dillashaw en el primer asalto y su posterior positivo, por el que fue despojado de su cinturón, rompieron los planes de la UFC, que esperaba hacer la revancha de la pelea pero en el peso gallo.
La UFC tuvo que buscar otra alternativa.
‘Magic’ Marlon Moraes, número 1 del ránking del peso gallo, obtuvo su oportunidad titular.
Vencedor en 17 de sus últimos 18 combates, el brasileño es reconocido por su gran pegada.
La prueba es que sus últimos tres combates en la UFC no le llevaron ganarlos juntos ni cinco minutos.
Era el mayor desafío posible para Cejudo.

La sorpresa de Cejudo

'Creo que me ve todavía como un peso mosca y ese va a ser el peor error de su vida', dijo Cejudo antes de la pelea.
Y parece que acertó.
En la pelea principal de UFC 238 celebrada en Chicago, Cejudo volvió a dar la sorpresa y se coronó monarca de un nuevo peso con todas las apuestas en su contra.
Y eso que el primer asalto fue dominado con claridad por Moraes.
Las patadas del brasileño a las piernas y la cabeza de Cejudo mantuvieron al campeón mosca a distancia e impidieron que llegara al clinch para desarrollar su juego.

Esa situación cambió a minuto y medio del final del segundo asalto cuando se desataron las hostilidades.
Moraes aceptó al principio el intercambio, pensando que dado su mayor tamaño, su pegada le favorecía, pero Cejudo demostró más fortaleza que su oponente, especialmente con sus rodillazos ejecutados desde un agarre de muay thai.
A partir de entonces Cejudo no dejó de presionar a un Moraes que cada vez se veía más cansado.
En el tercer asalto, Cejudo llevó la lucha al suelo y estuvo a punto de finalizar a su oponente con una estrangulación de anaconda.
Fue el anticipo de lo que sucedería momentos después.
Moraes ya rendido de cansancio fue incapaz de asimilar más golpes, con su rival posicionado encima, hasta que tres sólidos puñetazos de martillo hicieron parar la pelea al árbitro.

En la pelea coestelar Valentina Shevchenko noqueó a Jessica Eye de una patada sólida a la cabeza al comienzo de la segunda ronda que será recordada por mucho tiempo.
Un KO fulminante ejecutado después de marcar con esa misma patada el cuerpo de su oponente.

Esa espectacular imagen estuvo a punto de no verse, ya que Jessica Eye, que nunca pudo desarrollar su gran boxeo, se zafó de ella de forma desesperada al final del primer asalto, después de que la campeona controlara a Eye en el suelo tras proyectarla.

Shevchenko, con esta victoria, se hace la reina indiscutible de la categoría mosca, donde encaja perfectamente por su envergadura.
En el gallo, única división donde podía competir, se acostumbró a pelear con mujeres más grandes que ella y aun así solo perdió contra las mejores luchadoras de la categoría en cerradas decisiones de los jueces.
No hay rival en el horizonte en esta nueva división que haga peligrar su hegemonía.

Otro combate de esta cartelera, la llamada ‘pelea de la gente’, no defraudó en absoluto.
Fueron dos asaltos donde Tony Ferguson y Donald Cerrone estuvieron golpeándose sin pausa.
Pero Cerrone, en el descanso del segundo asalto, al sonarse la nariz expulsó aire hacia su ojo derecho que tenía ya casi cerrado y no pudo salir a disputar la esperada tercera ronda.
Una pena.
En lo que duró, Ferguson fue claramente superior desde la segunda ronda cuando decidió presionar a Cerrone por todo el octágono para obligarle a pelear hacia atrás. La polémica hizo acto de presencia por un puñetazo de Ferguson después de que sonara la campana final del segundo asalto.
Doce victorias consecutivas para Ferguson que le ubican en la deseada posición de disputar el cinturón ligero en su próxima pelea contra el campeón de la pelea programada entre Khabib Nurmagomedov y Dustin Poirier.