Mientras el fútbol espera una señal de la política, en la Liga Profesional de Fútbol​ (LPF) se trabaja en el próximo campeonato. El jueves, sin ir más lejos, hubo una serie de reuniones maratónicas a través del Zoom en las que se empezaron a organizar algunas situaciones. Se conocieron los copones, con la discusión entre Huracán y Vélez por la disposición de las cabezas de serie, y ya quedó definido el formato del torneo. Aunque hay una nueva polémica en puerta: jugar o no jugar la fecha de los clásicos, esa es la cuestión.

El borrador que trascendió hace dos semanas y que la propia LPF desmintió, finalmente será el que entre en vigencia cuando se vuelva a poner en marcha la industria de la pelota en la Argentina. En principio, su inicio está previsto para el viernes 25 de septiembre y su finalización, para el martes 22 de diciembre. Como anticipó Clarín, se trata de un certamen al estilo mundialista con cuatro grupos, cada uno integrado por seis clubes. La Copa será bautizada “Quilmes”, ya que en las últimas horas la compañía cervecera cerró trato como principal sponsor.

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Habrá una zona de clasificación que garantizará seis partidos por cada grupo, ida y vuelta, más un duelo interzonal que se denominó “la fecha de clásicos”. Ahí podrían cruzarse Boca-River​, Racing-Independiente, San Lorenzo-Huracán, Newell’s-Central, Estudiantes-Gimnasia, Colón-Unión y Lanús-Banfield.

Los 12 clasificados se dividirán en dos grupos de seis. Los ganadores de cada zona se enfrentarán en la final por el título y un pase a la Libertadores 2021. Los 12 restantes disputarán un certamen secundario con el mismo formato. Habrá una final y el ganador se enfrentará con el subcampeón del torneo principal por un pase a la Sudamericana 2022.

Todo muy lindo, pero la fecha de los clásicos no está confirmada, por eso la utilización del potencial. Hay cinco equipos que no quieren saber nada: Boca, River, Newell’s, Central y Estudiantes. Pesa la cuestión deportiva, claro, porque demandaría partidos de alta carga emocional en el retorno a las canchas y después de un largo cese de las actividades. Aunque mucho más incide la cuestión económica: los clubes quieren más dinero de las cadenas de televisión.

“No nos oponemos a jugar el clásico, todo lo contrario. A Central le gusta jugar los clásicos. Lo que se plantea es que no hay 12 clásicos en Primera. Clásicos hay 5 o 6 fuertes y allí hay una desventaja deportiva”, dijo Ricardo Carloni, vicepresidente de Rosario Central.

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La fecha de los clásicos se jugó en la Superliga de 2016, pero lejos estuvieron de ser atractivos. El Superclásico, el de Avellaneda, el de Rosario y el de La Plata terminaron 0 a 0. Así y todo, fueron los dirigentes los que le bajaron el pulgar en el siguiente campeonato, muy a pesar de la exigencia de Fox Sports y TNT Sports, a cargo de las transmisiones.

Ahora mismo, las cadenas que se encargan de las transmisiones quieren que se reflote la “fecha de clásicos”. Desde la LPF se incluyó en la propuesta de torneo, pero hay resistencia. Ni siquiera pudo tratarse el viernes, día en el que se iba a definir el nuevo campeonato. La reunión se suspendió porque no se avizora en el calendario el día del regreso a los entrenamientos y porque aún no está resuelta la negociación por los derechos internacionales.

Este lunes habrá una nueva cumbre de comisiones y gerentes a cargo de Eduardo Spinosa (Director General) y Francisco Duarte (CEO). ¿Avanzarán en la vuelta del fútbol?

FK

Fuente: Diario Clarín >> lea el artículo original