Llega 2020 y todos tenemos en mente una serie de objetivos para cumplir en el año que vamos a estrenar.
No obstante, no todo sale como teníamos pensado y la mayoría de las veces incumplimos con nuestros esperanzadores propósitos.

Dejar de fumar, adelgazar, ir al gimnasio, estudiar inglés… A casi todo se nos ha pasado por la cabeza consumar estas 'amenazas' que nos hacemos mentalmente y quizás lo hayamos intentado, pero, y si no repasa, si te acuerdas, tus propósitos para este 2019, la mayoría de las veces nos quedamos en el camino.

De hecho, esos malos presagios vienen apoyados por estadísticas.
Un estudio realizado por el Instituto de Investigación Statistic Brain señala que solo un 8 por ciento de los encuestados logra cumplir sus promesas con éxito y que, la mayoría de fracasos, está relacionado con la falta de realismo y de organización a la hora de fijarse metas.

Metas incorrectas

Ahora que vamos a repetir los buenos deseos para 2020, no está de más que contemos con la ayuda de profesionales.
Así, los psicólogos de Blua de Sanitas, nos dan una serie de pautas para no llevarnos el chasco el año que viene.
Tal y como comentan, es probable que, sin saberlo, desde el momento en que te fijas tus objetivos para 2020 ya estén condenados al fracaso.
¿La razón? Un planteamiento erróneo, que significa que te has puesto unas metas que son demasiadas, irrealistas y poco motivantes.

'La motivación intrínseca se relaciona con los deseos de desarrollo personal y autorrealización'

Centrados en la motivación, Grecia de Jesús, una de las expertas consultadas, señala que 'hay dos tipos de motivación, la extrínseca, en la que lo que nos estimula son los factores externos, y la intrínseca, que nace de nuestro interior' y esta última la más importante para tratar de conseguir nuestros logros: hay que ver si se cuenta con esa motivación y, en caso de no tenerla, si se es capaz de encontrarla

'La motivación intrínseca se relaciona con los deseos de desarrollo personal y autorrealización.
Si la encontramos, nuestros propósitos resistirán mejor el paso del tiempo', ha asegurado la experta.
'La extrínseca nos puede ayudar a comprometernos con algunas tareas que no nos apasionan, pero que son imprescindibles para lograr algún objetivo concreto, como, por ejemplo, hacer deporte con el objetivo de mejorar nuestra salud o estética', ha añadido.
En resumen, si las metas que nos planteamos se relacionan con actividades que nos apasionan, el esfuerzo para conseguirlas va a ser mucho menor.

Los expertos también recomiendan que nos hagamos preguntas previas sobre los objetivos que nos marcamos para encontrar la manera ideal de afrontarlos.
Por ejemplo, ante el propósito de hacer deporte, puede darse el caso de que el gimnasio no nos aporte la motivación suficiente, por lo que habrá que cuestionarse hasta encontrar una actividad física que nos devuelva una respuesta positiva a la pregunta.
'Respondiendo de manera positiva a estas preguntas aumentamos nuestro compromiso y con él crecen significativamente las posibilidades de éxito', ha recalcado De Jesús.

La psicóloga de Blua de Sanitas también ha ofrecido algunos consejos a la hora de proponerse retos para 2020, como por ejemplo que sean pocos y estén bien definidos, para lo que recomienda escribir los propósitos e identificar por qué lo son.

Todo por escrito

A la hora de escribir esos retos, es indispensable ser realistas y que, aunque sea necesario un esfuerzo, no sean inalcanzables o que dependan poco de uno mismo.
Al mismo tiempo, es muy útil establecer objetivos intermedios que nos ayudarán a llegar al objetivo final y que nos motivarán para ello.

El apoyo emocional y la capacidad de no rendirse a la primera son dos puntos a tener muy en cuenta

De Jesús ha hecho hincapié en dejar por escrito los propósitos y llevarlos con nosotros para no olvidarlos y tenerlos presentes en el día a día.
Igualmente, el establecimiento de rutinas y el seguimiento y registro de los avances colabora en el cumplimiento final de los objetivos.

Finalmente, el apoyo emocional de la gente que nos rodea, con la que se puede compartir objetivos, y la capacidad de no rendirse a la primera, ya que las caídas son parte del proceso, son otros dos puntos a tener muy en cuenta para lograr nuestras metas.