El papa Francisco vivió un momento tenso esta noche en la Plaza de San Pedro, cuando una mujer lo tironeó de un brazo cuando saludaba a la multitud que estaba en el Vaticano para visitar y orar frente al pesebre.

Francisco saludó a algunas de las miles de personas que estaban en el Vaticano en su camino para ver un gran Belén en la enorme explanada adoquinada.

El primer inconveniente ocurrió cuando el Santo Padre se acercó a un niño que se deslizó de los brazos de sus padres y cayó al suelo cuando intentaba darle una caricia y un rosario.

Después, el Papa se apartó de la multitud, pero una mujer que estaba cerca lo agarró de la mano y lo atrajo hacia ella. El gesto brusco pareció causarle dolor y Francisco rápidamente se acercó, le dio un pequeño golpe sobre la mano y le exigió que lo soltara. Una vez que lo logró, se alejó visiblemente enojado de la escena, según quedó registrado en una transmisión.

Fuente: Diario de Cuyo >> lea el artículo original