La digitalización del todo, así como la automatización de procesos hacen pensar a muchas personas sobre la gran posibilidad de perder sus empleos, ya que las máquinas tienen por sí mismas muchas ventajas, y no requieren mayores prestaciones que el mantenimiento adecuado.

Esta famosa automatización consiste en que máquinas o robots, según sea el caso, se integren a las actividades de la industria, y se cree que podrían sustituir a los humanos, lo cual ya se ha dicho que es falso, porque las máquinas no tienen juicio y son programadas para tareas específicas, además de que no todos los trabajos podrían ser realizados por robots

Sólo 14% de los empleos se automatizará por completo

Según datos de la OCDE, menos del 14% de las actividades que emplean humanos alrededor del planeta podrían ser realizadas en su totalidad por máquinas en el futuro, mientras que un 32% de los empleos podrían sufrir modificaciones en los modelos de negocio a causa de la automatización, pero que no necesariamente implica sustitución de personas por máquinas, y algo que generalmente no se toma en cuenta es que la misma automatización genera nuevos puestos de empleo.

De la misma manera que ocurrió cuando aparecieron los automóviles, que causó terror a todas las personas que se dedicaban a los carruajes, desde los choferes hasta las fábricas, y todo lo que se le relacionaba, sucede ahora con la automatización, y que si lo analizamos, dio lugar a más fuentes de empleo, como lo fueron fabricantes, mecánicos, fabricantes de accesorios, gasolineras, y todo lo que pueda ser relacionado al tema.

TE PUEDE INTERESAR: Nueva máquina es capaz de purificar agua sucia en minutos

Lo interesante es que a partir de momento en el que se automatice todo, se requerirán personas que supervisen, que den mantenimiento, que ayuden a los programadores para que las máquinas puedan hacer las tareas de forma adecuada, entre muchísimos puestos más que los robots no podrán hacer.

Síguenos en instagram y entérate de las noticias trend de la semana.

Fuente: La Verdad >> lea el artículo original