El papa Francisco se enojó con una mujer de rasgos asiáticos que lo sujetó bruscamente de una mano en la plaza San Pedro mientras saludaba a los fieles tras oficiar la última misa del año en El Vaticano.

Cuando el papa pasó frente a ella, la mujer lo tomó de la mano derecha y lo atrajo bruscamente, provocando un gesto de dolor en el Pontífice, que la reprendió con energía e incluso le dio dos golpes en la mano para que lo soltara mientras llegaba un custodio para alejarlos.

El episodio, que de inmediato provocó todo tipo de comentarios en las redes sociales al viralizarse las imágenes, se produjo en la plaza San Pedro del Vaticano, poco después de que el Sumo Pontífice oficiara la última misa del 2019.

En su último sermón, el papa lamentó 'las desigualdades y la corrupción' de Roma y convocó a la Iglesia y a los habitantes de la capital italiana a superar los obstáculos para construir una ciudad más justa y fraterna.

'De verdad Dios no paró nunca de cambiar la historia y el rostro de nuestra ciudad a través de los pueblos y de los pequeños y pobres que la habitan. El los elige, los inspira, los motiva a la acción, los vuelve sociales, los convoca a activar redes, a crear lazos virtuosos, a construir puentes y no muros', planteó ante los fieles.

 

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Fuente: El Ancasti >> lea el artículo original