Científicos de Australia y Estados Unidos han descubierto una nueva enfermedad autoinflamatoria humana previamente desconocida, que provoca síndromes febriles cada 2-4 semanas, y han identificado la causa genética de la misma.

El equipo de investigación, que ha publicado este descubrimiento en la revista científica 'Nature', ha bautizado esta nueva dolencia con el nombre de Síndrome Autoinflamatorio Inducido por RIPK1 (CRIA) y se trata de una enfermedad genética causada por una mutación en el gen RIPK1, un gen asociado a multitud de patologías, que induce la muerte celular.

Según sus investigaciones, esta enfermedad provoca fiebres cada 2-4 semanas, ya sea durante solo un día o durante varios, junto a una inflamación de los ganglios linfáticos, del bazo o del hígado, pudiéndose dar la posibilidad de sufrir úlceras en la boca.

Síndrome de CRIA

Los investigadores descubrieron esta nueva enfermedad autoinflamatoria, que normalmente son causadas por la activación anormal del sistema inmunitario innato, en tres pacientes de tres familias con antecedentes de fiebres altas episódicas y ganglios linfáticos inflamados dolorosos.
Los pacientes tenían una serie de otros síntomas inflamatorios, que comenzaron en la infancia y continuaron hasta su edad adulta.

'Muestra lo importante que es la escisión de RIPK1 en el mantenimiento de la función normal de la célula'

La primera pista de que la enfermedad estaba relacionada con la muerte celular la obtuvieron cuando profundizaron en los exomas de los pacientes, la parte del genoma que codifica todas las proteínas del cuerpo.
'Secuenciamos todo el exoma de cada paciente y descubrimos mutaciones únicas en el mismo aminoácido exacto de RIPK1 en cada una de las tres familias', señala a Science Daily Steven Boyden, del Instituto Nacional de Investigación del Genoma Humano en Australia.
'Es notable, como un rayo golpeando tres veces en el mismo lugar.
Cada una de las tres mutaciones tiene el mismo resultado, bloquea la escisión de RIPK1, lo que muestra lo importante que es la escisión de RIPK1 en el mantenimiento de la función normal de la célula'.

Dan Kastner, conocido como el 'padre de la enfermedad autoinflamatoria' y uno de los autores del estudio, señala que el equipo de investigadores había tratado a pacientes con síndrome de CRIA con una serie de medicamentos antiinflamatorios, como altas dosis de corticoesteroides y productos biológicos.
Aunque algunos de los pacientes mejoraron notablemente, otros no respondieron tan bien o tuvieron efectos secundarios significativos.

Posible cura

'Entender el mecanismo molecular por el cual el síndrome de CRIA causa inflamación brinda la oportunidad de llegar directamente a la raíz del problema', indica Kastner, que ha confirmado que los inhibidores de la RIPK1, en proceso de desarrollo, pueden proporcionar un enfoque centrado y de 'medicina de precisión' para el tratamiento de los pacientes.

De la misma manera, el descubrimiento de esta enfermedad y su causa podrían ayudar a conocer más a fondo cómo y por qué se produce la muerte celular en otras enfermedades autoinflamatorias, como colitis, artritis y psoriasis, un proceso que aún está lejos de ser comprendido por completo.