El secretario general de Naciones Unidas, el portugués António Guterres, se sumó este domingo (15.12.2019) a las voces que mostraron su decepción por los resultados obtenidos tras dos semanas de negociaciones en la COP25 que tuvo lugar en Madrid, y señaló que se ha perdido 'una oportunidad importante” para luchar contra el cambio climático. Pese a ello, llamó a no bajar los brazos.

'La comunidad internacional ha perdido una oportunidad importante de mostrar una mayor ambición en mitigación, adaptación y finanzas para afrontar la crisis climática”, señaló el dirigente a través de un comunicado, en el que precisó que, a pesar de las adversidades, 'no debemos rendirnos'. Recordemos que la COP25 fue clausurada esta misma jornada con un acuerdo calificado 'de mínimos' por distintas partes.

La máxima autoridad de Naciones Unidas destacó que está más 'decidido que nunca” a trabajar para que 2020 'sea el año en el que todos los países se comprometan a hacer lo que la ciencia nos está diciendo” que debemos hacer, es decir, que es 'necesario” ser neutrales en carbono para 2050 y 'no ir más allá de los 1,5 grados de aumento de la temperatura del planeta”.

Carolina Schmidt.

Carolina Schmidt.

'Legado sólido'

En tanto, los movimientos sociales internacionales presentes en el plenario de clausura de la cumbre también expresaron su 'decepción” con el texto adoptado. Grupos como IPO/Farmers, de Nueva Zelanda, Unión de Mujeres y Fridays for Future coincidieron en que faltó ambición. Juventud por el Clima, por ejemplo, dijo que esperaba 'que en esta cumbre el problema se empezase a abordar como la emergencia que es”.

Por su parte, la presidenta de la cumbre y ministra de Medio Ambiente de Chile, Carolina Schmidt, reconoció que no estaba satisfecha con los resultados, a pesar de haber 'puesto corazón y esfuerzo por buscar acuerdos”. La política pidió, en su discurso de clausura, dar 'una respuesta más sólida, urgente y ambiciosa” a la crisis climática. 'Queríamos cerrar el Artículo 6 para implementar un mercado de carbono robusto con integridad ambiental, enfocado en generar recursos para transitar hacia un desarrollo sustentable, basado en bajas emisiones y resiliente al clima”, pero eso finalmente no fue posible.

Schmidt aseguró que su presidencia deja 'como legado' para la COP26 'un texto ambicioso y ambientalmente sólido que permite generar las bases para un mercado de carbono sin doble contabilidad y entregando recursos para su adaptación”.

DZC (EFE, AFP)

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    Se buscan más parques

    Según las Naciones Unidas, más de dos tercios de la población mundial vivirán en zonas urbanas en 2050, pero solo en algunas ciudades también podrán disfrutar de la naturaleza. Con el 2,2% de su territorio dedicado a parques públicos y jardines, la ciudad turca de Estambul es una de las más verdes del mundo. El gobierno se ha propuesto convertir los viejos espacios públicos en parques.

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    Las ciudades chinas se vuelven verdes

    Los datos recopilados por el World Cities Culture Forum muestran diferencias en la planificación urbana a nivel mundial. En Shenzhen, China, los espacios verdes representan el 40% del paisaje urbano, a pesar de que el sector de la construcción la ha inundado de rascacielos. La capital, Pekín, también dice que está trabajando en incrementar su espacio verde urbano.

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    Los beneficios de 'vivir en verde'

    Los parques animan a la gente a hacer ejercicio. Pasar tiempo en la naturaleza está relacionado con disfrutar de una mejor salud mental. Alivia el estrés, mejora el bienestar y además promueve la interacción social. A pesar de su reputación de 'ciudad de hormigón', cerca de una cuarta parte de Nueva York es verde, con el surgimiento de más jardines urbanos en antiguas zonas industriales.

  • Calles de Tokio.

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    El aire que respiramos

    Los árboles y las plantas también limpian el aire, por lo que los espacios verdes mejoran su calidad. Sería importante considerarlo en ciudades como Tokio que, según una encuesta de 2015 de la Oficina de Desarrollo Urbano, solo cuenta con un 7,5% de zonas verdes. Con una población de más de 9,2 millones de personas, la mayorá ancianos, los ciudadanos son vulnerables a la contaminación atmosférica.

  • Los Angeles

    Megaciudades: sombras verdes

    Ciudades frescas

    El hormigón calienta las ciudades y hace que los ciudadanos sean más vulnerables a las olas de calor. Es el llamado efecto isla de calor urbano: las ciudades son mucho más cálidas que los alrededores. Las zonas verdes ayudan a refrescar las zonas urbanas. Aunque los parques públicos representan el 35% del espacio en Los Ángeles, la ciudad está muy familiarizada con el fenómeno del calor urbano.

  • Inundación en París.

    Megaciudades: sombras verdes

    Evitando inundaciones

    Los espacios verdes también absorben agua y ayudan a prevenir inundaciones como las que sucedieron en 2018 en París, que cuenta con un 9,5% de espacios verdes. Los espacios verdes puede incluso capturar y purificar las aguas pluviales, convirtiéndose en una parte importante del sistema de gestión de inundación de una ciudad. París prevée plantar cerca de 20.000 nuevos árboles en 2020.

  • Skyline of Bogota, Colombia

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    Planificar el futuro

    La mayoría de megaciudades emergentes, que tienen una población de más de 10 millones de habitantes, se encuentran en el hemisferio sur. Bogotá dedica el 4,9% de su territorio a los espacios verdes. A medida que las ciudades crecen y se vuelven más ricas, necesitan equilibrar el desarrollo económico, a corto plazo, con la salud de sus ciudadanos y los impactos del cambio climático, a largo plazo.

    Autor: Louise Osborne


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