Hace no mucho tiempo en la ciudad rural japonesa de Kanna-machi todo parecía ir bien.
Los niños chapoteaban en el río homónimo mientras sus padres disfrutaban de una cerveza.
Pero la localidad, en la prefectura de Gunma (en el centro del país nipón), tiene los días contados.
Se espera que sea una de las primeras víctimas de la trayectoria demográfica de Japón.

El fenómeno se llama ‘shoushikoureika’: los efectos combinados del envejecimiento de la población, la tasa de natalidad anémica y la creciente demanda de servicios sociales.
Japón perderá un tercio de su población, hasta 88 millones de personas, en 2065.
En 2017, nacieron menos de 1 millón de bebés, el número más pequeño jamás registrado.

Otros cambios demográficos también están transformando la sociedad.
Los jóvenes abandonan el campo en masa y se concentran en las ciudades más grandes.
El profesor de ciencias políticas de la Universidad de Meiji, Hisakazu Kato, se refiere a esto como una 'sociedad polar', con grandes centros urbanos como Tokio y Osaka, que atraen a los jóvenes a medida que las áreas rurales se vacían, recoge ‘Citylab’.

Con un menor número de jóvenes y un exceso de residentes mayores (entre los más longevos del mundo), muchas zonas rurales parecen estar atrapadas en una espiral demográfica que las llevará a la desaparición.
Si las tendencias actuales continúan, para 2040, 869 municipios -casi la mitad del total de Japón- estarán en riesgo de 'morir', según el Consejo de Política de Japón.
Hasta el 80% de los municipios en algunas prefecturas pueden desaparecer en los próximos 40 años.

Las zonas rurales podrían desaparecer por el envejecimiento de la población, la tasa de natalidad anémica y la demanda de servicios sociales

Seguramente la descripción de la despoblación que está viviendo el país nipón a muchos le recuerde a situaciones más cercanas.
En España decenas de zonas rurales, que anteriormente contaban con un fuerte núcleo de población, se están quedando deshabitadas.
Por el contrario, las grandes ciudades están abarrotadas de gente.

Provincias como Soria han visto su población reducida más de un 23%, según las cifras de población que maneja el Instituto Nacional de Estadística (INE), mientras que otras como Madrid han crecido un 73% impulsadas por la ampliación de la capital y las ciudades dormitorios que la rodean.

'Shushoku': así buscan empleo en Japón y así ha cambiado la manera de encontrar trabajo

A.
López
El método tradicional de reclutamiento nipón está desapareciendo.
¿Qué es lo que está pasando? Es posible que la natalidad y la libertad tengan algo que ver

En Japón están desplegando una serie de enfoques para revertir esta tendencia aparentemente inexorable en un intento por sobrevivir y, tal vez, incluso crecer.
¿Podrían algunas zonas de España tener en el país nipón un espejo donde mirarse?

Atraer extranjeros

A unos 480 kilómetros de Kanna, la ciudad de Izumo está adoptando un enfoque diferente, quizás más radical, para garantizar su viabilidad a largo plazo: una campaña para atraer residentes extranjeros, en concreto hablantes de portugués.

Izumo es una ciudad de 175.000 habitantes en la prefectura sureña de Shimane, la segunda menos poblada del país.
Para combatir aún más su situación demográfica, el municipio lanzó en 2016 una estrategia bastante inusual: ‘Plan de promoción de la vida multicultural’. La iniciativa pretende aumentar el número de residentes extranjeros en la ciudad en un 30% en 2021.

La localidad de Izumo ha emprendido una campaña para atraer a brasileños habitantes del país nipón con ofertas de trabajo en portugués

La publicidad de esta iniciativa estaba dirigida a los residentes de Japón nacidos en Brasil, debido a los lazos históricos entre los dos países.
La ciudad lanzó una página de Facebook en portugués.
Los dueños de empresas locales también comenzaron la divulgación con ofertas laborales en la lengua de Fernando Pessoa.
Según el portavoz de la ciudad, Hiroyuki Tachibana, también se emprendieron campañas similares en inglés.
Gracias a estos esfuerzos, la localidad pudo cumplir su objetivo de reclutamiento a principios de este año, dos años antes de lo previsto.

Además del alcance digital, Tachibana apunta al atractivo del estilo de vida relajado de Izumo, en comparación con la vida más agitada de las ciudades más grandes, así como sus ofertas naturales.

Turistas, mascotas y cervezas

Ubicado a 100 kilómetros al noroeste de Tokio, Kanna-machi ha tenido que ser creativa para no desaparecer. A partir de 2009, la ciudad comenzó a esforzarse más para aprovechar su sorprendente entorno natural y la historia local con la esperanza de expandir su modesto sector turístico local.

La ciudad de Kanna, que tiene los días contados, están realizando una serie de actividades para atraer negocio a la zona como festivales de cerveza

La ubicación remota de la montaña que mantiene a Kanna aislada podría ser su salvación económica.
En otoño los excursionistas acuden a la zona cuando las hojas comienzan a cambiar de color.
Durante las celebraciones de la Semana Dorada (en un puente vacacional) del país la primavera pasada, más de 20.000 jóvenes acudieron al festival Koinobori de Kanna.
En el verano, un encuentro cervecero y un 'camping' han conseguido ser un atractivo para la gente.
La ciudad también alberga el Kanna Mountain Run and Walk, un maratón de montaña de 26 kilómetros que atrae a participantes de todo el país y el extranjero.

Además, para alimentar su atractivo, la ciudad enfatiza su atracción más singular: los dinosaurios.
Kanna está cerca de las primeras huellas de los habitantes del periodo Triásico encontradas en Japón.
En 1987 se abrió un extenso museo de dinosaurios en la localidad.