En España próximamente 510 municipios van a tener puntos de acceso a Internet públicos gracias a la iniciativa europa WiFi4EU, que permite tener conectividad inalámbrica en municipios en los que no hay un buen servicio de Internet. Aunque este será prestado por teleoperadores de telecomunicaciones privados. Pero el líder laborista Jeremy Corbyn quiere ir mucho más lejos: quiere ofrecer servicio de banda ancha gratuito en los hogares.

Esto se debe en parte a que Gran Bretaña va por detrás de otros países europeos, como España, en lo que respecta al número de conexiones a la red de banda ancha y la calidad de las mismas. De hecho, no es nada fácil tener conexión a Internet en ciertas áreas rurales de Gran Bretaña.

Para lograr su plan Corbyn planea financiarlo con impuesto a las grandes empresas de Internet como Facebook o Google

Para lograr lo que sería un hito a nivel mundial, Corbyn ha previsto nacionalizar parte de la empresa British Telecom para hacer frente a este proyecto si llega a gobernar. Para sufragar los costes el plan prevé gravar con impuestos a las grandes empresas de Internet como Google, Amazon o Facebook con un impuesto.

Con ello Corbyn pretenden universalizar el acceso de Internet, que en varios países ya se considera un derecho como la vivienda. Hay que tener en cuenta que los precios de Internet en Gran Bretaña son más caros que en muchos países y la calidad del servicio por lo general es peor.

Puede un gobierno ofrecer Internet gratis? Corbyn lo intenta en Gran Bretaña'/>España muchas zonas cuentan con un acceso a la red con velocidades muy lentas, pero el sector público tiene poco margen con la actual legislación para atajar el problema'/>

Esto crea una brecha social entre los que disponen de conexiones rápidas y los que disponen de conexiones con velocidades limitadas. Aunque la propuesta sólo sea de momento una promesa electoral, el mero hecho de ser planteada puede abrir iniciativas similares en otros países.

Actualmente las empresas de telecomunicaciones según las leyes de la competencia son las únicas que pueden ofrecer servicios de Internet a particulares o empresas, por eso sólo es posible crear redes WiFi públicas en espacios comunitarios. Y con ciertas trabas. Las redes Wi-Fi del Ayuntamiento de Barcelona que operan en algunos espacios públicos tienen unas horas de funcionamiento. De ocho de la mañana hasta la una de la noche.

En España la ley impide que las administraciones ofrezcan servicios de Internet de banda ancha incluso en las zonas que no cuentan con esta infraestructura

De esta forma si hay viviendas muy próximas no podrán conectarse a este servicio. También la conexión tiene una velocidad máxima de 256 kps, muy baja si deseamos acceder a ciertos servicios. Esta limitación y otras están impuestas por la Circular 1/2010 (PDF) de la Comisión del Mercado de las Telecomunicaciones, que regula las condiciones de explotación de redes y la prestación de servicios de comunicaciones por la Administración.

La teoría dice que se busca evitar que el sector público realice una competencia desleal a las empresas de telecomunicaciones. Pero las tarifas de acceso para acceder a Internet no permiten que las personas con niveles de ingresos muy bajos puedan acceder a la red en igualdad de condiciones que las personas con un mayor nivel adquisitivo. Lo que produce una brecha y aumenta las desigualdades.

Según un informe de Hootsuite (PDF) en España en 2019 Internet es usado por un 93 por ciento de la población. Aunque la cifra parece buena, en el estudio no se habla de los tipos de conexión que usa una gran parte de la población. Pues una gran parte de la España rural tiene conexiones que no rozan ni de lejos las velocidades que se pueden dar en centros urbanos. En España se acaba de aprobar que 41 operadores van a suministrar conexiones de banda ancha en áreas con un bajo índice de población.

El 92% de las ayudas del Programa Nacional de Extensión de la Banda Ancha de Nueva Generación han ido a parar a Telefónica. Las zonas elegidas en diversas comunidades autónomas dispondrán a partir de ahora de banda ancha, pero este plan en cualquier caso no es la panacea y seguirá habiendo zonas de España en las que será difícil conectarse a gran velocidad. Basta con ver el mapa de 2018 que reproducimos para comprobarlo.

La expansión de las redes 5G en áreas poco pobladas tampoco parece algo que haya que esperar que suceda pronto. Así que quién sabe si no serán los satélites de StarLink, la empresa de Elon Musk, la que acabará llevando la banda ancha hasta el único rincón del mundo. Aunque muchos se preguntarán si será sensato que una empresa acabe controlando gran parte de las conexiones a Internet de todo el planeta. Así que es posible que la hoja de ruta de Corbyn tenga mucho más sentido del que sospechamos.

La España que no dispone de conexiones de fibra es mucho mayor que la España que dispone de este tipo de infraestructuras

Fuente: La Vanguardia >> lea el artículo original