Para tener opciones de victoria, Martínez y el FA necesitan una mayor participación y que la mayor parte posible de los indecisos se inclinen por su fórmula.
Frente a la desventaja, Martínez ha encabezado numerosos mitines con el objetivo de torcer la balanza a su favor.

El ingeniero industrial reivindicó ayer el 'derecho a tener miedo' a las políticas planteadas por su rival.
'La acusación de que apelamos al miedo es una forma de inhabilitar cualquier planteo nuestro.
Una cosa es dejar un país estable y ordenado y otra es tener miedo, no a las personas, pero sí a las políticas concretas y a cuestiones que pasaron en el pasado', sostuvo Martínez en declaraciones radiales respecto de las propuestas de su adversario en el balotaje del domingo próximo.

Y agregó, en una entrevista en el programa Todo Pasa, de la emisora Océano FM, que 'estoy convencido de que hay una visión muy doctrinaria, muy fundamentalista, que genera que haya ciertas políticas que se impongan a veces al pragmatismo y a la realidad'.

Martínez puso como ejemplo la desmonopolización de la importación de combustibles y los 900 millones de dólares en reducción del gasto público.
'Tenemos absolutamente el derecho a tener miedo', resumió.
Según Martínez, en un eventual gobierno de Lacalle Pou está la posibilidad de 'un desbarajuste' y que no exista la capacidad de controlar 'muchas variables macroeconómicas'.
'Las cosas que se anuncian creo que pueden tener un impacto negativo en la economía uruguaya', añadió, según reprodujo el periódico uruguayo La Diaria.

Por su parte, el expresidente de Uruguay José Mujica, se refirió ayer sobre la posibilidad de que el FA vuelva a ser opositor tras quince años consecutivos en el poder.
'Si nos toca ser oposición, lo seremos.
Pero no esperen que vayamos a estar con una piedra en cada mano.
Los intereses del país están por delante', manifestó el que fuera presidente de Uruguay entre 2010 y 2015 a la emisora Del Sol.

Para Mujica, la candidatura conservadora 'bombardea diciendo que no va a acabar con la agenda de derechos y las cuestiones sociales', pero en caso contrario el Frente Amplio estará siempre atento y sirviendo de 'oposición constructiva'.

En cuanto a un posible distanciamiento de Uruguay bajo un gobierno conservador con Argentina, Mujica ha recordado que 'nunca' le fue bien al país cuando hubo 'grietas' entra ambos.

Mujica también ha explicado que es incapaz de vaticinar si una victoria de Lacalle Pou llevaría a Uruguay a una crisis como la de 2002, tal y como han apuntado algunos sectores del FA.
'No soy adivino, no sé qué pasará.
Uruguay es un país muy pequeño y muchas veces la profundidad de la crisis viene determinada por cosas que suceden desde fuera', ha matizado.

En cuanto a su formación política, Mujica señaló que es muy difícil construir una coalición duradera, especialmente si cuenta con '50 años y algún que otro chisporroteo e insubordinación, pese a compartir un acervo común'.

Fuente: Ambito >> lea el artículo original