En la tarde de ayer, se confirmó que la base de datos del Cayman National Bank fue hackeada por el reconocido hacker Phineas Fisher y se registraron robos de dinero, documentos y correo electrónicos de miles de clientes.

El hacktivista, además, dijo que se ofrecía una recompensa de US$ 100.000 para quienes intenten hacer lo mismo con otras empresas que puedan contar con documentos de interés público.

El sitio Distributed Denial of Secrets (dedicado a recopilar y ofrecer todo tipo de información de interés público relacionada con ataques informáticos) ha comenzado a publicar copias de los servidores del banco y se estima que en documento se encuentran 1.400 cuentas de clientes, además de información financiera detallada sobre más de 3800 compañías, fideicomisos y cuentas individuales administradas por Cayman National para clientes de todo el mundo.

El sitio  Unicorn Riot, que tuvo acceso a parte de la información, mencionó que en la filtración se identifican ubicaciones desde la Isla de Man, Chipre, Reino Unido, Islas Caimán, Islas Vírgenes Británicas, las Seychelles, los Estados Unidos, de Belice, de Irlanda y un pequeño número de otras jurisdicciones involucradas en la banca offshore, como Gibraltar, Jersey, Saint Kitts y Nevis, Barbados, Guernsey, Malta y Mauritius.

El hacker (o grupo de hackers) Phineas Fisher ganó fama internacional tras hackear a la empresa británica-alemana Gamma Group en 2014 y la italiana Hacking Team en 2015, dos compañías que vendieron software maliciosos de vigilancia a gobiernos y agencias de inteligencia de todo el mundo.

En todos los casos escribió un manifiesto en el que reveló sus razones y los pasos que siguió para llevar a cabo el hackeo.

En un texto titulado 'Una guía DIY para robar bancos', el grupo se presenta como un socialista anarquista y anti capitalista. “Hackeé un banco. Lo hice para dar una inyección de liquidez, pero esta vez desde abajo y a la gente simple y humilde que resiste y se rebela contra las injusticias en todo el mundo. En otras palabras: robé un banco y regalé el dinero”, menciona al comienzo del manifiesto.

“El hacking informático es una herramienta poderosa para combatir la desigualdad económica”, dice en ese texto donde describe al capitalismo como “un sistema en el que una minoría se ha venido a apropiar de una vasta mayoría de los recursos del mundo a través de la guerra, el hurto y la explotación”.

“Para hacernos escuchar, a los hackers a veces nos toca taparnos la cara, porque no nos interesa que vean nuestro rostro sino que entiendan nuestra palabra”, finaliza.

Información: Infotechnology

Fuente: Nexofin >> lea el artículo original