Siendo hija de Jay-Z y de Beyoncé, era de esperar que Blue Ivy tuviese inquietudes musicales y que hubiese heredado parte del talento de sus progenitores. Ahora bien, pocos creían posible que con tan solo siete años la pequeña se pudiese llevar su primer premio como compositora. Pero así ha sido. El reconocimiento le ha llegado gracias a un tema que co-escribió junto a su madre para la banda sonora de El Rey León.

Blue Ivy aún no entiende de presión mediática ni de las expectativas que ha levantado por el simple hecho de ser hija de quien lo es. Ahora bien, el talento está en ella, de eso no cabe duda. La niña ha demostrado en diversas ocasiones tener carácter y saber cómo quieres las cosas (no olvidemos el día que hizo callar a sus padres en la gala de los Grammy del año pasado, por ejemplo).

Pero lo de llevarse un premio como compositora siendo tan joven ha sido un golpe de efecto que no ha hecho más que confirmar lo que muchos sospechaban: estamos ante la heredera del talento familiar. El pasado domingo, Blue Ivy se llevó el Ashford & Simpson Songwriter’s Award en la ceremonia de los Soul Train, celebrada en el Orleans Arena de Las Vegas.

La pena es que en este primer reconocimiento, Blue Ivy no estuviese presente para recoger el premio. Ni ella ni nadie de su familia. Pero el valor del premio es igual. Además, cabe destacar que en la canción, Brown Skin Girl, Blue Ivy no solo participa como compositora sino también como cantante ya que, al inicio y al final del tema, aparece su voz.

Este galardón podría ser la antesala de un Grammy. La semana que viene se anuncia la lista de nominados de estos premios donde Beyoncé ha resultado ganadora en 23 ocasiones mientras que su padre, Jay-Z, acumula 22.

Fuente: La Vanguardia >> lea el artículo original