Giro de 180 grados en la posición histórica de Estados Unidos respecto a los asentamientos israelíes en Cisjordania. Rompiendo con su posición oficial de los últimos 40 años, Washington ha dejado de considerar que la ocupación de estos territorios sea necesariamente contraria al derecho internacional, según ha anunciado esta tarde el secretario de Estado, Mike Pompeo.

“Después de examinar minuciosamente todos los argumentos del debate jurídico, hemos concluido que el establecimiento de colonias civiles israelíes en Cisjordania no es por sí misma contraria al derecho internacional”, ha explicado Pompeo, quien ha recordado que en 1981 Ronald Reagan defendió que los asentamientos no eran por definición ilegales.

Washington rompe así la postura que ha mantenido las últimas cuatro décadas'/>

Consecuencias

Es un espaldarazo a la promesa electoral de Netanyahu de anexionar a Israel el valle del Jordán, en Cisjordania

“Lo que hemos hecho no es más que reconocer la realidad sobre el terreno”, adujo Pompeo. Considerar ilegales estos asentamientos “no ha funcionado”, ha respondido el jefe de la diplomacia estadounidense al ser preguntado por el efecto negativo que la decisión podría tener sobre las negociaciones de paz entre israelíes y palestinos, cuya reclamación del territorio como parte de su futuro Estado ha recibido el apoyo de la comunidad internacional.

La alta representante de la Unión Europea para Política Exterior, Federica Mogherini, ha emitido inmediatamente un comunicado en el que critica la posición de Washington y reitera que la posición europea no ha variado. “Todos los asentamientos son ilegales de acuerdo con el derecho internacional y erosionan la viabilidad de la solución de los dos estados”, la única forma “realista y viable” de satisfacer las aspiraciones de ambas partes”, afirma Mogherini, que ha vuelto a reclamar a Israel que ponga fin a estas actividades.

El anuncio de Pompeo ha sido inmediatamente aplaudido por la comunidad evangélica estadounidense, que ha encontrado en el secretario de Estado, procedente del movimiento ultraconservador del Tea Party, un firme aliado para su estrategia de máximo apoyo a Israel, que creen que acelerará la lucha del final de los tiempos y la segunda venida de Cristo a la tierra.

En términos más inmediatos, la decisión de dejar de considerar ilegales los asentamientos israelíes en Cisjordania es un espaldarazo a la promesa electoral de Beniamin Netanyahu de anexionar a Israel el valle del Jordán, en Cisjordania. Netanyahu no ha consiguió formar gobierno y el plazo para que su rival, Benny Gantz, lo consiga expira mañana. No se descarta que el país tenga que volver a las urnas por tercera vez en pocos meses.

El cambio de posición sobre Cisjordania es la tercera decisión de calado del gobierno de Donald Trump en contra de las reclamaciones históricas de los palestinos y en favor de Israel, en concreto de las posiciones de Netanyahu. El año pasado, Estados Unidos trasladó su embajada de Tel Aviv a Jerusalén y en marzo de este año reconoció los altos del Golán como territorio israelí.

Fuente: La Vanguardia >> lea el artículo original