Lo más nuevo en protección para ciclistas directamente desde Suecia. El cual consiste en un collar que registra los movimientos del ciclista 200 veces por segundo y en caso de producirse un accidente protege la cabeza con un cojín de aire que se infla en 0.1 segundo.

¿Cómo es esta protección?

Mientras está guardado simula la capucha de una chamarra de invierno, el cual rodea el cuello del ciclista con un cierre.

Cuando se despliega, se parece a la gruesa capucha de esa misma prenda, envolviendo toda la cabeza y el cuello. 

¿Casco inflable?

Podríamos decir que es un casco invisible que aparece en cuanto la persona estar por impactar y provocar una lesión importante e incluso la muerte. 

Aunque parece la capucha de una chamarra, no protege del frío, ni de la lluvia, ni del viento.

¿Cómo funciona esta innovación?

El protector Hövding se lleva puesto como un collarín y tiene en su interior una serie de sensores y dispositivos electrónicos que registran los movimientos del cuerpo mientras circula. 

También se compone de un programa informático que procesa los datos registrados y un algoritmo (secuencia de instrucciones) que activa el inflado de la bolsa de aire, así como un sistema de transmisión inalámbrica.

Tiempo de inflado: Una décima de segundo

El dispositivo registra los movimientos del ciclista 200 veces por segundo y en caso de accidente, el airbag situado dentro del collar se infla en 0.1 segundos,  manteniendo el cuello del ciclista en su lugar y encerrando su cabeza y protegiéndola de lesiones, además de notificar por mensaje de texto (SMS) a sus contactos seleccionados.

En caso de accidente

Si el ciclista choca contra un coche que se cruza repentinamente en su camino y sale proyectado, su airbag se infla mientras el usuario está volando por el aire, y cuando cae e impacta contra el suelo u otra superficie, esta excelente protección ya estará inflado, protegiendo su cráneo, cuello y cerebro. 

Aprobación europea

Este sistema ya obtuvo su aprobación por parte de la normativa de la Comunidad Europea y está avalado por estudios y pruebas de reconocidos centros de investigación y organizaciones internacionales, como los Institutos de Investigación de Suecia (RISE), la Universidad de Stanford (EEUU), la compañía de seguros Folksam y la Sociedad Alemana de Ortopedia y Trauma (DGOU).

Las pruebas

La universidad de Stanford mostró que esta innovación proporciona hasta ocho veces más protección contra lesiones cerebrales que un casco de bicicleta tradicional.

Señala que los Hövding 1, 2 y 3 los utilizan alrededor de 185 mil ciclistas, más de 4 mil de los cuales han reportado haber sido protegidos por este airbag durante un accidente.  

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Mayor protección

El nuevo airbag tiene un algoritmo mejorado, además la duración de la carga de la batería, que se efectúa en dos horas mediante un cable USB, se ha extendido para poder acompañar unas 15 horas de ciclismo activo.

Puede conectarse mediante 'bluetooth' a un teléfono inteligente y a una aplicación (app), que permite al ciclista conocer la distancia que ha recorrido y la carga de la batería, y al fabricante recopilar datos sobre los lugares donde circulan más ciclistas y hay más accidentes. 

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Fuente: La Verdad >> lea el artículo original