El líder del partido de extrema derecha Vox, Santiago Abascal, pronuncia un discurso en un mitin electoral en Santander el 1 de noviembre de 2019

Comparten sus videos en redes sociales y agitan sus banderas españolas en la calle.
Los votantes de la extrema derecha de Vox se exhiben sin complejos, seguros de que su partido dará la campanada en las legislativas del domingo, sacando provecho de la tensión en Cataluña.

'Cada vez es menos tabú el ser de Vox, antes parecia algo malísimo, pero ahora es cada vez menos tabú' afirma Marcos Álvarez, médico de 31 años.

Al igual que él, 2.000 personas participaban reciemente e un mitin de Vox en Santander (noroeste).
Hombres, mujeres y niños agitaban con fervor la bandera rojigualda, incluso al ritmo del himno de la Legión 'El novio de la muerte', antes de estrenar frente al mar paraguas patrióticos comprados al partido.

La elegante Santander, sede del banco del mismo nombre, es un feudo del Partido Popular (PP, conservador) en la región de Cantabria, donde Vox espera obtener por primera vez un diputado.

'Yo soy de Santoña, un pueblo marinero, y como yo hay bastante gente que está por Vox', incluso antiguos votantes socialistas, señala Alfonso Albeniz, un 'capitán de pesca' de 64 años ya retirado que anteriormente votó al PP.

Tras irrumpir con fuerza en el Parlamento en abril, el partido se ha normalizado en el paisaje político español desde que la derecha se apoyó en él para conquistar o conservar el poder en diferentes regiones y ciudades, como Madrid.

Los sondeos le atribuyen hasta 49 diputados, contra 24 actualmente.

Su líder, Santiago Abascal, se encontró el lunes en el centro de un debate televisado, el primero en que participó la extrema derecha desde el restablecimiento de la democracia en 1977, multiplicando exageraciones y mentiras.

Fundado en 2014, 'Vox es un partido comparable a otros en Europa, de derecha populista radical y de extrema derecha', como Agrupación Nacional de Marine Le Pen o la Liga de Matteo Salvini, explica el historiador Xavier Casals.

Proviene del 'ala dura del PP y utiliza temas que el PP había inicialmente planteado en el debate público y había retirado', prosigue el especialista en la extrema derecha: el rechazo al aborto, al matrimonio homosexual o a la ley contra la violencia de género, que el partido acusa de 'criminalizar al hombre'.

AFP / Ander Gillenea Unos partidarios de la formación de extrema derecha Vox despliegan una bandera española gigante el 2 de noviembre de 2019 en la playa de El Sardinero, en Santander

Abascal mantiene un discurso de 'los españoles primero', muy hostil hacia los inmigrantes, que pretende asociar con 'manadas' de violadores.

- Antiseparatismo, su baza -

'Pero el antiseparatismo sigue siendo el artículo estelar de su 'fondo de comercio' y Vox puede canalizar gran parte de la reacción contra el secesionismo' catalán, estima Casals.

Los recientes disturbios en Cataluña, en reacción a las largas condenas de cárcel a nueve dirigentes separatistas por el intento de secesión de 2017, reforzaron la cólera de su electorado.

Persuadido de que los separatistas 'están destrozando Barcelona y Cataluña', Alfonso aplaude cuando Abascal propone eliminar el problema prohibiendo los partidos independentistas, suprimiendo las autonomías regionales o arrestando 'inmediatamente' al presidente catalán Quim Torra.

- '¿No eres facha?' -

La comunicación de Vox se basa en la imagen de su líder de 43 años, antiguo miembro del Parlamento vasco por el PP, que un video proyectado en los mitines muestra atravesando campos y bosques, en actitud viril, hasta las cumbres de unas montañas.

Abascal cuenta también con haberse beneficiado de su paso por un popular programa humorístico, donde se mostró sonriente y bromista, respondiendo con una negativa, ante cuatro millones de telespectadores, al animador que le preguntó: '¿No eres facha?'.

AFP / Ander Gillenea Unos partidarios de la formación de extrema derecha Vox asisten a un mitin electoral en la ciudad española de Santander el 1 de noviembre de 2019

Los vínculos del nuevo partido con los defensores de la dictadura de Francisco Franco (1939-1975) no son asumidas públicamente y cuando un simpatizante enarbola una bandera franquista en el mitin, un organizador le pide guardarla.

Pero Abascal califica de 'profanación' la exhumación de Franco de su gigantesco mausoleo y afirma que el verdadero objetivo del presidente del gobierno, el socialista Pedro Sánchez, es 'derrocar' al rey Felipe VI.

En Santander, el dirigente regional de Vox, Ricardo Garrudo, concluye su discurso apelando a una 'España libre, (...) unida y grande otra vez', recordando al lema franquista de 'Una, grande y libre'.

Fuente: AFP >> lea el artículo original