De los creadores de 'La manera correcta de respirar' o 'Llevas toda la vida poniéndote mal la tirita' llega una nueva entrega: la manera correcta de utilizar un abrelatas.
Y es que este, querido lector influyente, a veces cuesta más de lo que pensábamos y nos puede herir físicamente (¿quién no se ha hecho daño en el dedo alguna vez mientras lo usaba?), especialmente si somos zurdos.

Esto sirve para los casos en que la lata no traía anilla (o esta se ha roto) por lo que lo primero que tienes que hacer es limpiar muy bien tu abrelatas antes de usarlo.
Identifica después el filo, coloca la lata sobre una superficie estable y utiliza el pico haciendo presión hacia delante, hay que ir girando y abriendo la lata haciendo todo el rato el mismo movimiento hasta que la lata esté completamente abierta. Parece sencillo, ¿verdad? Crees que cualquiera puede hacerlo, ¿no? Pues eso no es lo que dicen los innumerables videos de YouTube que enseñan a hacerlo.

Problemas del primer mundo

Pero hay algo peor.
Imagina por un momento que tienes que abrir una lata y oh, horror, no tienes abrelatas.
No pasa absolutamente nada.
Hay trucos para todo en esta vida, y esto está incluido.
Para poder abrir una lata de esta manera solo necesitas una cuchara, y de hecho es casi más fácil abrirla con este utensilio pues solo debes ejercer presión con ella sobre la lata (que también debe estar apoyada sobre una superficie estable) hasta que finalmente hagas una incisión, después solo debes girarla hasta conseguir abrirla.

Para abrir una lata si no tienes abrelatas puedes usar una cuchara y hacer una pequeña incisión, o incluso...
una piedra

A veces, cuando la lata es más dura y es difícil abrirla con una cuchara, existen unas formas un poco más rudimentarias.
En YouTube, por ejemplo, el canal '¿Cómo le hago?' propone hacerlo utilizando...
Una piedra. Sí, como lo lees, y si estás interesado en hacerlo así te dejamos el vídeo para que apuntes, aunque quizá te compensa más comprarte un abrelatas o una llave inglesa, con la que seguro que también puedes abrirla bien.

La comida enlatada, generalmente, no nos parece el colmo de la buena alimentación fresca y saludable, sin embargo hay una serie de platos que, aunque vengan metidos en ellas, con unos simples trucos pueden mejorarse.
Por ejemplo, una crema de champiñones que probablemente no le gustará a nadie puedes cocerla lentamente y añadirle 1/4 de taza de harina, unas gotas de mostaza y azúcar moreno.
Revuelve y, si quieres, añade cebolla y zanahoria, que tendrá otro sabor.
A veces incluso puedes añadir carne, aunque necesitará una cocción más lenta.

Con la sopa de tomate pasa algo parecido.
Quizá con picante al estilo bloody mary esté bien, pero normalmente nadie te dirá que es su plato favorito.
Pero, ¿y si lo convertimos en lasaña? Solo tienes que mezclar esa lata de sopa de tomate con tomates cortados en cubitos en tu olla de cocción lenta.
Luego, añade todos tus condimentos de lasaña favoritos: albahaca, orégano, ajo en polvo, sal y pimienta.
Pon también un poco de pollo y agrega suficiente agua para cubrir.
Eso sí, lo mejor es que tanto para este plato como para el anterior dejes tiempo, pues en 'Mashed' aseguran que necesitarás 8 horas de cocción a fuego lento.

Incluso a las sardinas enlatadas puedes darle otro sabor si las mezclas en ensalada con aguacate (sí, estás leyendo bien) si las trituras y sazonas con jugo de lima, cilantro (si te gusta, si no siempre puedes usar eneldo) y una pizca de mayonesa.
El truco está en echar un poco de imaginación a los platos y en, por supuesto, saber abrir bien las latas, aunque seguro que eso ya lo tienes más que controlado.