La campana extractora es fundamental en la cocina ya que absorbe la grasa durante el proceso del cocinado, así como el humo o los malos olores que se desprenden, filtrando el aire y evacuándolo.
Por eso es fundamental tenerla siempre limpia.
Sin embargo es una de las grandes olvidadas.

Para llevar a cabo una limpieza completa no necesitarás mucho tiempo, a pesar de que tienes que diferenciar tres partes a limpiar: exterior de la campana, filtros e interior.
No es necesario que la limpies siempre al completo.
Todo dependerá del uso que le des, de cómo cocines y de si la cuidas.
Por ejemplo, la fritura es lo que más grasa desprende, por tanto, lo que más ensucia.

Lo primero que debes hacer a la hora de limpiar tu campana extractora es dejar como nuevos los filtros.
Sin embargo, ¿te has parado a mirarlos? ¿Están llenos de grasa? Si es así, sigue estos pasos:

1.
Desmóntalos.

2.
Aplícales un buen desengrasante y deja que actúe.

3.
Mételos en el lavavajillas con el resto de vajilla para que se limpien bien o friégalos con una bayeta humedecida.

4.
Sécalos y vuelve a colocarlos en la campana.

Si los filtros no se limpian adecuadamente, puedes repetir el proceso.
Si siguen sucios, es que tienen ya demasiado tiempo y debes cambiarlos.

El exterior de la campana extractora es el segundo elemento que debes limpiar.
Aunque es una parte olvidada la realidad es que, con el paso del tiempo, se acumula no solo polvo en ella, sino una fina capa de grasa pegajosa que conviene retirar inmediatamente.

La mayoría de las campanas están hechas de acero inoxidable por lo que, para limpiarlas, la mejor opción es:

1.
Pulveriza con un quitagrasas.

2.
Inmediatamente, pasa una bayeta limpia humedecida de microfibra por toda la superficie.

3.
Seca con otra bayeta de microfibra.

4.
Usa un abrillantador para que la campana luzca más nueva durante mucho más tiempo, aunque este paso es opcional.

En el caso de las campanas extractoras de vidrio:

1.
Pulveriza con un quitagrasas.
Si no está muy sucia, usa directamente un limpiacristales.

2.
Retira el producto con una bayeta de microfibra limpia.

Y ahora, ¿cómo limpiar el interior de la campana extractora?:

1.
Pulveriza con un quitagrasas.

2.
Pon a hervir agua en una cazuela con vinagre y zumo de limón.

3.
Cuando veas que la grasa se emblandece, retira la cazuela.

4.
Rápidamente, pasa una bayeta humedecida para retirar ese exceso de grasa acumulado.

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