Previo a las generales, el documento fue acercado a los equipo del futuro mandatario Fernández como también del saliente Mauricio Macri.
Allí piden declarar la emergencia para poder avanzar en normativas que sirvan como un “paraguas” ante el contexto actual.

“No se trata de una declaración de emergencia constitucional sino que es particularmente del sector, como cuando se declara emergencia por una inundación”, señaló Julio César Crivelli, presidente de la CAC, en un diálogo con la prensa.
En ese sentido, remarcó que la medida “podría tomarse por decreto” y apuntó que en caso de accionar en ese sentido “en seis meses podría haber una recuperación de la actividad”.

A la hora de hablar de la condición en la que se encuentra el sector en la actualidad, explicó que “hoy la falta de pago es muy fuerte y los precios que se cobran tienen entre 6 y 7 meses de antigüedad”. “La situación abarca a todas las áreas de la construcción, todas están pasando un mal momento.
Hay obras paralizadas y se está despidiendo personal”, añadió.

El titular de la CAC remarcó que la crisis se inició en abril de 2018, ante la fuerte devaluación y la suba de tasas que volvió prohibitiva la financiación.
A partir de ese momento la situación fue empeorando mes a mes y añadió que hoy día “hay un escenario de caotización de los contratos”, pero aclaró que no hay casos de rescisión por el momento.

WhatsApp Image 2019-11-06 at 18.58.55 (1).jpeg Julio César Crivelli, Teodoro Argerich, Antonio Pécora e Iván Szczech, de izquierda a derecha, piden la declaración de emergencia.

Julio César Crivelli, Teodoro Argerich, Antonio Pécora e Iván Szczech, de izquierda a derecha, piden la declaración de emergencia.

CAC

En el marco en el cual se desarrolla la crisis es necesario tomar medidas de urgencia. Desde la CAC hicieron hincapié en la necesidad de avanzar en decisiones urgentes para “normalizar la actividad” y “frenar el drenaje de empleo” que hoy aqueja al sector.

En ese punto, el Consejo Federal propuso en primer lugar hacer foco en la deuda que tiene el Estado Nacional y los gobiernos provinciales con las constructoras.
Para ello propusieron calcular la deuda de los contratos vigentes y consolidarla a través de títulos públicos
que puedan ser negociados en el mercado.

Las dificultades y la demora para cobrar la deuda hace que mes a mes la suba en los precios y el alza del dólar, en un sector en el cual los insumos están directamente vinculados a la evolución de la divisa, terminen afectando en el rendimiento final.
“La inflación y las devaluaciones nos afectan mucho porque los costos están en dólares”, explicó Crivelli.

El estado de emergencia busca poner el foco en la condición general de la construcción que afecta en mayor medida a las pymes, ya que representan el 90% del sector.
A través del documento, CAMARCO propuso “establecer un régimen de excepción para empresas pymes evitando sanciones y dando créditos, al tiempo de equiparar los montos que definen las categorías pyme a los usados para las pymes industriales”.

Por otro lado, recomendaron abordar un plan de viviendas sociales que implique la construcción de no menos de 40.000 unidades en todo el país, en un tiempo máximo de 18 meses que podría generar 30 mil puestos directos.
Un cálculo realizado por la propia CAC ubicó el costo presupuestaron en torno a los $80.000 millones.
El objetivo, reza el documento, es “que motorice la economía de manera federal atacando de manera directa la pobreza y la falta de empleo'.

Por otro lado, propusieron que la AFIP “suspenda ejecuciones y embargos” y “permita la compensación de deuda impositiva con créditos del Estado Nacional”.
Además, recomendaron reformular los contratos vigentes mediante un esquema de adhesión optativa, “adecuándolos a las actuales circunstancias”, disponiendo la neutralización de plazos sin sanciones hasta el nuevo acuerdo, el que debería incluir un régimen automático de Variaciones de Costos.

El sector de la construcción acumula 13 meses consecutivos de caída, siendo julio de 2018 el último mes de crecimiento, según cifras del INDEC.
El último dato disponible difundido este miércoles por el organismo reflejó una caída en septiembre del 8,5%.

Son cifras preocupantes que tienen su correlato en los puestos de trabajo de uno de los rubros que más empleo aporta a la actividad económica argentina.
En agosto de este año, la cifra interanual arrojó una baja del 3,4% al cerrar en 430.841 y en igual período el sector perdió más de 15 mil empleos. Si bien se encuentra por debajo de los 458.433 que difundió el organismo en 2016 referidos al mes de julio de 2015, todavía se encuentra por encima de los 387.295 de julio de 2016.

El documento completo:

136 Consejo Federal Ciudad de Bs As-Declaracion v4 (1).pdf

Declaración del Consejo Federal de la Cámara Argentina de la Construcción.

CAC

Fuente: Ambito >> lea el artículo original