Al igual que el perro convive con el ser humano en las ciudades o el león con los habitantes de la sabana africana, el Mimomys savini —un roedor que nadó en las charcas de las cuevas prehistóricas de hace 600.000 años— lo hacía con el Homo antecessor, un homínido que ocupaba las grutas de Europa y cuyos restos se encontraron por primera vez en julio de 1994 en Atapuerca (Burgos). Como en el yacimiento burgalés se descubrieron juntos los restos de esta rata y los del antecessor, los científicos pudieron calcular con precisión cuándo vivió el homínido: hace 6.000 siglos.

MÁS INFORMACIÓN

Fuente: El País >> lea el artículo original