Verónica Fuentes | Seguir a @_Veronique_F | 13 agosto 2019 08:00

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La visibilidad del alcohol en lugares públicos normaliza y fomenta su consumo, especialmente entre las poblaciones más jóvenes.
/ Pixabay

Nadie se atreve a discutir hoy en día que fumar es malo para la salud.
Sin embargo, el alcohol cuenta con una escasa percepción de riesgo en la sociedad a pesar de que está relacionado con más de 200 enfermedades, accidentes de tráfico y todo tipo de lesiones.
De hecho, es la sustancia de abuso más consumida en España.

Los últimos estudios indican cómo su consumo global ha aumentado de 5,9 litros de alcohol puro al año por adulto en 1990 a 6,5 litros en 2017, y se prevé que llegue a alcanzar los 7,6 litros en 2030.
Es decir, ha pasado de una cerveza de 330 ml por adulto y día a una de 410 ml.

Es más, las estimaciones indican que dentro de 10 años la mitad de los adultos beberá alcohol, y casi una cuarta parte (23 %) beberá en exceso al menos una vez al mes.
De ahí que los expertos pidan medidas políticas eficaces, que incluyan más impuestos, restricción de la disponibilidad y accesibilidad y prohibición de la publicidad.

Algunas áreas de las ciudades están totalmente expuestas a elementos urbanos relacionados con el alcohol.
Se puede encontrar en cualquier momento y lugar

¿Y cómo influye el entorno urbano en esta realidad? Para Xisca Sureda, profesora de la Universidad de Alcalá, las ciudades españolas tienen un problema con el alcohol que pasa desapercibido en muchos casos.

“Nuestras ciudades facilitan totalmente el consumo y ayudan a normalizarlo.
Algunas áreas de las ciudades están totalmente expuestas a elementos urbanos relacionados con el alcohol.
Podemos encontrarlo en cualquier momento y en cualquier lugar”, afirma a Sinc.

Además, la industria del alcohol ejerce una fuerte presión y evade la legislación con otras estrategias para promocionar sus productos en la vía pública, entre ellas el patrocinio de eventos cómo conciertos, festivales musicales o eventos deportivos dirigidos a la población más joven.

“También habría que preguntarse cómo influye la industria de la hotelería, la industria del turismo y los intereses económicos y políticos en cómo se constituyen o cambian las ciudades en relación con el alcohol”, añade la experta.

“La publicidad de bebidas alcohólicas es omnipresente hoy en día”, subraya Manuel Franco, que trabaja con Sureda en esta línea de investigación.

Los investigadores han comenzado a estudiar la relación entre la turistificación y la forma en que esta puede condicionar la morfología de la ciudad en relación al alcohol.
Publicado este año en la revista Adicciones, analiza en los barrios de Barcelona la presencia de alcohol en los espacios públicos.

Ciudades que se adaptan al alcohol

El equipo, con la ayuda de la Agencia de Salud Pública de la ciudad, identificó 306 establecimientos que ofrecían bebidas alcohólicas: 204 de venta y consumo y 102 de venta sin consumo, básicamente supermercados y comercio alimentario; y observó que los barrios más turísticos tienen una mayor disponibilidad y promoción de alcohol.

La industria del alcohol ejerce una fuerte presión y evade la legislación con otras estrategias de promoción en la vía pública

“Barcelona es una ciudad donde el turismo ha crecido mucho en los últimos años.
Y existe el fenómeno del ‘turismo de borrachera’, jóvenes que visitan nuestras ciudades durante un fin de semana para emborracharse a precios mucho más bajos que los que tienen en sus países”, expone Sureda.

De hecho, según los expertos las ciudades han cambiado para estar listas para este tipo de turismo porque forma parte de nuestra economía.
Mejorar su regulación en los espacios públicos podría contribuir a cambiar su imagen social y disminuir su uso.

“La turistificación, la gentrificación y la segregación en las ciudades influyen también en el entorno del alcohol.
Es importante entender la sociología urbana ya que aporta un valioso conocimiento nuevo sobre cómo se desarrollan las desigualdades en las urbes y cómo finalmente podremos intervenir”, afirma Franco.

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El exceso de alcohol mata a más de tres millones de personas cada año en el mundo, según la OMS.
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Fuente: Agencia SINC >> lea el artículo original