Su salud estaba en grave peligro.
Con una edad de 83 años, un peso que rondaba los 127 kilos y le situaba dentro de la obesidad mórbida y diabético, la situación de Roy Hudd, uno de los humoristas y actores más populares del Reíno Unido, no parecía la mejor.

Hudd fue a ver su médico y el galeno, aparte de advertirle sobre todos los problemas de salud que padecía, le hizo una pregunta mirándole a los ojos: “¿Nunca vas a hacer dieta, verdad?”, a lo que el comediante británico tuvo que ser totalmente sincero: “probablemente, no, doctor”.

Así, Hudd, en unas declaraciones al Daily Mail, revelaba como empezó su increíble pérdida de peso, que ha transformado su figura, pasando de pesar en torno a los 130 kilos a dejar la báscula en 76, lo que significa adelgazar algo más de 50 kilos.

De 127 a 76 kilos

“El doctor me dijo que me debía poner una manga gástrica y pensé ‘no estoy listo para estirar la pata todavía’, así que lo hice y ha funcionado de maravilla’, sostiene Hudd,

Con esta operación, se reduce el tamaño del estomago y te sacias con menos alimento

La manga gástrica es una intervención quirúrgica para perder peso en el que el estómago se reduce a aproximadamente el 15% de su tamaño original, mediante la extirpación de una gran parte del mismo.
El resultado es una estructura similar a una manga o tubo.

Este tipo de operaciones está únicamente recomendado para personas que lo han intentado todo para adelgazar y que sufran de obesidad mórbida u obesidad severa, es decir, un índice de masa corporal (la división entre nuestro peso y nuestra altura) cuyo resultado sea superior a 40 o entre 30 y 40.

Gracias a esta operación, se consigue que el paciente no necesite comer tanta cantidad de alimentos y que se sienta saciado con menos nutrientes.
Así, se logra una progresiva y muy importante pérdida de peso, que debe ser sostenida en el tiempo gracias al apoyo de un nutricionista

Comer cualquier cosa

Al mismo tiempo, este tipo de reducción del estómago no modifica el proceso habitual del tránsito de alimentos durante la digestión, por lo que permite una mejor absorción de los nutrientes de los alimentos que pasan por el estómago.

El nuevo pequeño estómago, que no vuelve a recuperar su tamaño original, es un poco más sensible a los alimentos poco procesados o masticados.
Para evitar vómitos o molestias hay que comer despacio y de manera consciente.

Para Hudd, esto ha sido milagroso, ya que le ayudado a controlar su apetito sin la necesidad de renunciar a ningún alimento, sobre todo al marisco, una de sus debilidades en la mesa.
Eso sí, ahora, gracias a la manga gástrica, lo toma en menor cantidad.

'Mi doctor estaba convencido de que nunca podría hacer dieta'

Aparte de esta operación, Hudd han revelado que decidió apuntarse al gimnasio para afianzar esa pérdida de peso y sentirse en forma.
En este proceso, contó con la colaboración de su mujer, Debbie Flitcroft, que le acompañaba diariamente en sus entrenamientos.