Si te gusta viajar seguramente alguna vez hayas olvidado algo el cepillo de dientes, unos calcetines, cosas de aseo o alguna prenda de ropa en alguna habitación de hotel o Airbnb.
Si no era de mucho valor es posible que ni siquiera hayas intentado localizarlo.
Lo has dejado pasar y el anfitrión habrá hecho lo más conveniente con ello: tirarlo a la basura.

Otros, si han visto que tiene valor, se lo han quedado o lo han vendido como producto de segunda mano en alguna otra aplicación.
Normalmente si quieres recuperarlo solo basta con escribir al lugar donde te has alojado y ponerte de acuerdo para que te lo envíen a casa (suponemos que pagando tú lo que cueste la transacción, ya que has sido tú el que has tenido el error).

Pero, ¿es posible que haya personas que se dejen cosas de mucho valor y no llamen o manden un email para recuperarlas? Lo cierto es que sí, y muchas.
'Tenemos una habitación en nuestro piso que alquilamos los fines de semana y como la mayoría son extranjeros, si se dejan algo les acaba dando igual porque les costaría mucho más que se lo devolviéramos que comprarlo de nuevo en su país', asegura Tomás, un anfitrión de categoría Superhost de Airbnb.

Normalmente se tratan de cosas convencionales, pero también hay casos en los que se descubren objetos olvidados realmente atípicos. ¿Eres un desastre y sabes que alguna vez dejaste algo? No deberías tener vergüenza.
Seguro que hay cosas peores que lo que tú dejaste atrás.
Si crees que lo tuyo fue raro e inusual, ponle atención a este repertorio.

Situaciones comprometidas

'Nos fuimos de vacaciones quince días y decidimos alquilar nuestro pisito del centro para sacarnos un extra mientras no estábamos.
A la vuelta, cuando llegamos todo estaba perfecto.
Lo habían recogido todo y no parecía que hubiera estado nadie en casa durante unos días.
Más que encontrarnos un objeto fue la situación en la que estaba el baño', asegura Javier, un joven que vive en Barcelona.

Se dejaron la prótesis de una pierna, pero no me había fijado si la persona tenía alguna discapacidad.
Es posible que la comprara para alguien

'Al abrir la puerta nos encontramos todo el suelo del baño tapado con un plástico enorme y una silla en medio.
Llamé a mi pareja para que me ayudara a quitarlo porque estaba pegado los laterales con cinta aislante.
No sé qué pensar, pero me asusté un poco.
Llegamos a la conclusión, quizá por el olor, de que quizá habían practicado algo así como lluvia dorada', añade.

'Hace unos meses que ayudo a limpiar la casa de un amigo que alquila su habitación algunos fines de semana.
Un día debajo de la cama encontré un vibrador enorme.
Lo cierto es que no sabía si era del huésped que había estado allí esos días o era de mi colega, así que se lo dejé encima de la cama por si acaso.
Cuando llegó de su viaje me preguntó que qué hacía eso ahí y aunque nunca dijo si era suyo o de la otra persona, no sé si es que le edio vergüenza reconocerlo o era de alguno de los huéspedes', asegura Chus.

Objetos inesperados

'En casa hay bastante gente que pasa un par de días o tres a la semana.
Mi compañero de piso y yo estamos acostumbrados a recoger la habitación muchas veces para que esté limpia para los próximos huéspedes y no hay momento en que alguien, aunque solo sea una tontería se deje algo.
Hemos encontrado desde bragas sucias, complementos como relojes o pulseras, muchos tipos de alimentos (el más raro fueron dos kilos de mate) hasta muchas prendas de ropa, pero lo que más nos llamó la atención fueron unas cartas del tarot y un par de crucifijos pequeños metidos en una caja', continúa Tomás.

Son los extranjeros los que más cosas se dejan, pero no se interesan en recuperarlas porque les cuesta más el envío que comprarlas nuevas

'No nos escribió para recuperar estos objetos tan raros, pero nosotros tampoco dijimos nada.
Lo guardamos en un cajón durante un par de meses por si lo quería coger otra vez y cuando pasó el tiempo que creíamos oportuno, lo tiramos a la basura, fue algo muy 'creepy', añade.

'Una vez se dejaron la mochila entera.
Llevaba el ordenador, las gafas de ver...
Pero eso sí vinieron a por ello, como era normal.
Otra de las cosas que una vez me encontré fue una bolsa entera de marihuana.
No era un poquito, era bastante cantidad y tuvimos que llamar a la policía.', comenta Patricia, de 35 años.
'En otra ocasión se dejaron una prótesis de una pierna, pero no me había fijado si la persona tenía alguna discapacidad, pero no es posible que se fuera sin ella sin más, quizá la compró para alguien (porque se veía muy nueva) y se le olvidó, muy loco todo', concluye.