Pasó la Copa América, una nueva frustración y a fin de mes arranca una nueva temporada del fútbol argentino.
Con nuevos protagonistas y planteles renovados.
Palpitando el regreso, una investigación de Clarín que revisa la temporada pasada de la Superliga y la Copa de la Superliga arroja dos datos contundentes: uno de cada tres futbolistas argentinos que jugaron esos torneos son bonaerenses y el 12 % del total hizo las Inferiores en Boca y en River. 

Los 26 clubes que compitieron en ambos torneos utilizaron 896 jugadores, de los cuales 814 jugaron al menos un partido y otros 82 fueron al banco de suplentes pero no ingresaron.
De ese total, 764 nacieron en el país, mientras que los 132 restantes son extranjeros.

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Este informe especial ahonda en los orígenes de los jugadores que actuaron en la temporada: lugares de nacimiento, edades y clubes de formación.
Y el primer análisis arroja un dato contundente: el 85 % de los jugadores argentinos nacieron en la zona central del país, desde el sur de la Mesopotamia, pasando por la Pampa húmeda, hasta la región cuyana.

En detalle

El mapa incluye el lugar de nacimiento de los 764 jugadores argentinos que participaron de la temporada 2018/19 de la Superliga (Liga y Copa), tanto los que jugaron al menos un minuto como los que integraron el banco de suplentes.

A los que actuaron en dos equipos en el mismo torneo se los consideró una sola una vez.
No se incluyeron a los 132 futbolistas extranjeros.

Investigación: Oscar Barnade.
Colaboraron Marcelo López Pereda, Nicolás Vertone y Franco Giummarra.

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En la provincia de Buenos Aires nacieron 254 de los 764  futbolistas nacionales: el 33 por ciento.
La Plata, la capital bonaerense, aportó 21 jugadores.
Los siguen 129 nacidos en Santa Fe, incluyendo 44 Rosario, 89 en la Ciudad de Buenos Aires y en Córdoba, 48 en Entre Ríos y 45 en Mendoza. 

Todas las provincias están representadas.
Tres en su mínima expresión: Santa Cruz (Leonardo Gil, de Río Gallegos), Jujuy (Marcelo Herrera, de Libertador General San Martín), y Chubut (Mauricio Toni, de Comodoro Rivadavia). 

En el caso de Buenos Aires, el gran porcentaje lo representa la denominada región AMBA (Ciudad y Conurbano).
Pero el origen de la población es muy diverso, debido a la migración interna.

La historia de Sergio Agüero, aunque no se contabiliza en esta estadística, puede ser gráfica: sus padres son tucumanos, se trasladaron a Gonzalez Catán primero y Florencio Varela después, y el Kun nació en el Hospital Piñero de Flores.
Como el delantero de la Selección, hay centenares de casos.

Como gran centro urbano, la Ciudad de Buenos Aires es la que tiene más representantes en el fútbol nacional, con 89 jugadores.
Hay 44 rosarinos, 30 nacidos en la ciudad de Córdoba, 25 en Santa Fe capital y 13 en Paraná y en la ciudad de Mendoza.
Es decir, siempre la capital de la provincia es la que tiene más representantes, a excepción de Santa Fe, que queda relegada por Rosario, uno de los grandes semilleros del país.

Este dato necesita también una aclaración.
Las grandes ciudades siempre tienen mejores hospitales y sanatorios que las pequeñas urbes o pueblitos.
En el documento figura ese lugar de nacimiento, aunque la crianza, el verdadero origen, es de una geografía cercana. 

En 1984, en el programa previo a una gira de la Selección, la AFA publicó el lugar de nacimiento de Oscar Ruggeri como figura en su documento de identidad.

Dos casos ejemplifican esta situación.
Uno es antiguo.
Oscar Ruggeri, campeón mundial en México 86, es de Corral de Bustos, Córdoba, pero nació en Rosario (así figura en su documento), lugar al que se trasladaron sus padres sólo para el nacimiento.

En el programa que publicó la AFA para el Mundial de Italia 90, Oscar Ruggeri, ya con experiencia y uno de los referentes del plantel, pidió que publicaran el lugar en el que se crió como lugar de nacimiento: Corral de Bustos (Córdoba).

El otro ejemplo de un jugador de la última Superliga es Darío Cvitanich, quien nació en San Antonio de Areco, pero sus padres eran de Santa Coloma (según el censo de 2010, tiene apenas 203 habitantes), un pueblo con mucha inmigración croata, a 30 kilómetros de Baradero.
Vivió allí hasta los 5 años y luego con su familia se mudó a la ciudad.
Allí jugó en Atlético y en Sportivo, antes de llegar a Banfield a los 17 años, en 2001. 

Lucas Martínez Quarta y Lisandro López, dos jugadores de la Superliga formados en River y en Racing.Foto: Mario Quinteros

¿En qué clubes se formaron?

No resulta una tarea sencilla rastrear el club de formación de los jugadores. Hay una línea difusa entre los años en algún club del Interior y luego la incorporación en las Divisiones Inferiores tradicionales de AFA, es decir, de Novena a Cuarta.

Pero si el jugador estuvo al menos en tres categorías de Inferiores de un club -es decir, desde Sexta hasta su llegada a Primera-, entonces se considera formado en el último equipo, aunque haya estado en otro clubes en categorías menores.

En contrapartida, si llegó para la Quinta o Cuarta División desde un club del interior en el que se formó desde chico, se considera formado en su entidad de origen. 

En este rubro, los dos equipos más populares son los que más jugadores aportaron en la última temporada: Boca (49) y River (44).
El quinteto lo completan Rosario Central y Newell's, ambos con 39, y Vélez, con 34. 

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Hay una diferencia interesante en el debut en Primera División entre Boca y River y los otros tres.
De los 49 futbolistas de Boca, solo 32 debutaron en la Primera de ese equipo.
Y en el caso de River, fueron 31 de 44.
En ambos casos, pero con mayor proporción en Boca, debutan, juegan apenas unos partidos y luego se van.
Sólo los más destacados quedan en planteles muy reforzados y millonarios.

También hay muchos jugadores de la última Superliga que tuvieron un breve paso por las Inferiores de Boca (17) y de River (10).
Como curiosidad, el formoseño Raúl Bobadilla, de Argentinos, jugó en la Sexta de Boca y en la Cuarta de River.
Y debutó en Primera en el Concordia Basel del fútbol suizo.

En cambio, en los rosarinos la mayoría debuta en su club formador: 37 de 39 en Newell's y 36 de 39 en Central.
La diferencia la marca Vélez: los 34 jugadores surgidos de sus Inferiores debutaron en el club.
Luego, algunos emigraron a otros equipos.
En la misma situación está Banfield, con 25 futbolistas, todos debutantes en el club antes de buscar otros destinos. 

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En una nota publicada por Clarín en enero de 2011, en la que analizaba el mapa del torneo Apertura 2010 sobre 582 jugadores, Vélez había sido el equipo con más aporte de Inferiores: 44 futbolistas, el 7,6 % del total.
Lo seguían Boca (33), Newell’s (27), Argentinos y Lanús (26) e Independiente (25).
Por entonces, River no figuraba y en ocho años recuperó un lugar de privilegio en lo formativo.

Vélez, además, es el equipo que en la última Superliga tuvo en su plantel el mayor porcentaje de jugadores surgidos de sus Inferiores: 16 de los 31 utilizados; es decir, el 51,5 %.
En las últimas dos décadas, el club de Liniers se transformó en líder en Inferiores.
Este año, por ejemplo, lideró la tabla de posiciones entre todas las categorías (de Novena a Cuarta), escoltado por Lanús.
Eso sí, la institución del Sur se quedó con el título en cuatro de las seis divisiones

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Una ciudad del Interior que se destaca sobre el resto es Concordia, Entre Ríos, la segunda más pobre del país.
Nueve jugadores de la Superliga nacieron allí y cuatro de ellos integraron el plantel de Gimnasia La Plata.
Y sobresale el club Salto Grande, con seis jugadores que se formaron en sus formativas e Inferiores: Marcos Senesi (San Lorenzo), Lucas Robertone (Vélez), Leonardo Godoy (Talleres), Agustín y Erik Ramírez y Germán Guiffrey (Gimnasia).
Un porcentaje altísimo para un club que nunca participó de un torneo de Primera División.

De los 132 extranjeros, los uruguayos siguen liderando ampliamente la estadística histórica en el fútbol argentino.
En la última temporada, hubo 49 jugadores nacidos del otro lado del Río de la Plata.
Pero la gran novedad fueron los colombianos, con 31, la cifra más alta de la historia.
En tercer lugar quedaron los paraguayos, con 30.

El jugador más joven de la temporada fue Matías Palacios, nacido el 10 de mayo de 2002 y que debutó en San Lorenzo con apenas 16 años.
Yoel Juárez, de Aldosivi, también nació en 2002, pero el 20 de febrero.
El más veterano, Sebastián Bértoli, de Patronato, jugó con 41 años.
El arquero anunció su retiro luego de que el equipo entrerriano lograra la permanencia en Primera.
Ya no jugó en la Copa de la Superliga.

Futuros cracks: Marcos Senesi (arquero, el primero de la izquierda, ahora en San Lorenzo), Germán Guiffrey (el cuarto de arriba, hoy en Gimnasia) y Lucas Robertone (el último de abajo, con mangas rojas, de Vélez).
La categoría 97 de Salto Grande de Concordia.

El asombroso club entrerriano que es cuna de cracks

Hay una expectativa grande en el club Salto Grande de Concordia.
No es para menos.
Dos jugadores que hicieron infantiles en la institución tienen destino de venta importante al exterior en un futuro inmediato: Lucas Robertone y Marcos Senesi.
Un porcentaje del pase por el derecho de formación le pertenece a la entidad entrerriana.

Hasta ahora, la mayor cifra recibida por el club fue por Leonardo Godoy, cuando Atlético de Rafaela se lo vendió a Talleres de Córdoba.
Pero los posibles ingresos son superlativos para Salto Grande.

'De Robertone tenemos una parte por derechos federativos, además de los de formación que establece la FIFA, En el caso de Senesi, en el sentido de los derechos federativos, aún no está resuelto', le dice Ernesto Passini, presidente de Salto Grande, a Clarín.
Y asegura: 'Cualquier venta al exterior soluciona muchos problemas económicos, más para un club del Interior'.

No se puede hablar de una entidad humilde, porque tiene una actividad social muy fuerte, con una importante masa societaria.
Pero aquel proyecto que comenzó hace más de una década, ahora además tiene otro fruto: el económico.

Sebastián Garber, coordinador general del fútbol de Salto Grande de Concordia, con los pibes.

Sin embargo, Passini reconoce que no se viven días fáciles.
'Tenemos 1.100 socios aproximadamente, con una morosidad importante por la crisis económica.
El club posee un puerto internacional y 15 actividades deportivas.
Los servicios de luz y gas nos están acorralando (casi 150 mil pesos cada uno).
No queremos usar lo que podamos recibir por las ventas para pagar las cuentas de luz y gas, sino para infraestructura'.

Y agrega: 'Los clubes sociales hacemos el trabajo que no hace el Estado. Es importante para nosotros que se aplique la Ley Federal del Deporte; necesitamos un paraguas que nos proteja'. 

Seis jugadores de la última temporada de la Superliga pasaron por las divisiones formativas de este club concordiense, como nunca antes había sucedido: además de Senesi (San Lorenzo), Robertone (Vélez) y Godoy (Talleres), Agustín y Erik Ramírez y Germán Guiffrey (Gimnasia).

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El dato sorprende a extraños, pero no a Sebastián Garber, coordinador general del fútbol del club.
“Es un proyecto que comenzó en 2006 de la mano de Lucas Marcogiuseppe.
Con él llegamos cuatro profes.
Después Lucas se fue a trabajar con Marcelo Bielsa y en el último tiempo fue ayudante de Leonardo Madelón.
De aquel grupo, el único que quedó fui yo”, le cuenta Garber desde Concordia a Clarín.

Este presente no es casualidad. Senesi, Robertone y Guiffrey son categoría 1997 y jugaron juntos en las infantiles.
Senesi, por caso, era arquero.
Garber reconoce que el defensor de San Lorenzo creció después de emigrar.
“Creo que de todos, era el que menos proyección tenía.
Todo su crecimiento se debe a lo que aprendió en las Inferiores de San Lorenzo”, explica.

El vínculo con Gimnasia La Plata es Víctor Bernay, preparador físico nacido en Concordia y que estuvo varios años en el Lobo y recientemente asumió como secretario de Deportes de la Municipalidad de la ciudad entrerriana.

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También Vélez tiene un acuerdo con Salto Grande.
Hace 10 años hicieron una prueba y eligieron a Robertone.
Desde entonces, todos los años, el equipo de Liniers hace pruebas cerradas y alimenta sus inferiores.
“También hay otros jugadores en Racing y en Gimnasia”, reconoce Garber.
Junto con Bernay está trabajando también Andrés Guglielminpietro, ambos vinculados ahora a Cerro Porteño de Paraguay.

Concordia es la segunda ciudad más pobre de la Argentina, según publicó el Indec en septiembre de 2017.
¿La gran cantidad de jugadores de Concordia en el fútbol de Primera se podrá relacionar con altos niveles de pobreza, esos que alimentan tantos potreros ausentes en las grandes ciudades? Para Garber, la respuesta no es tan lineal.

“Éste es un club muy social, de clase media, en el que todos los jugadores pagan su cuota social.
Hay becas también y justamente los pibes con proyección, como los Ramírez, por caso, estaban becados porque no podían pagar la cuota.
Eran chicos de barrio, hijos de trabajadores, que, como a muchos, no les sobra nada”, explica el coordinador de fútbol.

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El proyecto da frutos.
Sin embargo, Salto Grande no tiene proyección nacional y juega en la Segunda División de la liga de Concordia.
“Así como muchos de los chicos que mayores expectativas generan se van entre los 12 y los 14 años a jugar a clubes de Primera, también tenemos mucha deserción entre los de 18 y 19 años, porque se van a estudiar a Buenos Aires o a Rosario.
Juegan un año en la Primera de acá y después se van.
Por eso lo bueno de la base no se nota en la división mayor.
Claro que nos gustaría volver a jugar en Primera o al Torneo del Interior, y tener proyección nacional, pero todavía falta”, remarca Garber.

El proyecto incluye un estilo de juego.
Según Garber, en todas las categorías, de infantiles a Primera, se inculca el juego asociado, la salida prolija desde el fondo, la profundización de los laterales.
Y también la pertenencia al lugar.

Una de las cosas más lindas es cuando los chicos vuelven a club.
Están de vacaciones, vienen a Concordia y aprovechan para pasar a saludar a los pibes y a los profes, e incluso muchos se entrenan.
Eso es una gran satisfacción”.

A Passini le queda el cierre: 'Estamos muy contentos con este proyecto.
Es la primera camada que sale desde que comenzó esta idea hace más de una década.
Y vamos a continuar por este camino'.

MFV / HS

Fuente: Diario Clarín >> lea el artículo original