Desde el gobierno provincial informaron que nunca se trató de un derrame de petróleo, ni de líquidos provenientes de la estimulación hidráulica, menos aún que afectara algún cauce hídrico o la cuenca del Río Atuel, como quisieron alarmar algunos grupos ambientalistas o medios de comunicación con datos sin chequear o investigar. El elemento que se derramó tras el desperfecto de un conducto, era agua de producción tratada, y fue extraída del suelo de un camino que es utilizado para el tránsito de vehículos que trabajan en la yacimiento ubicado a unos 25 kilómetros al noroeste de la ciudad de Malargüe.

Miriam Skalany, Directora de Protección Ambiental de Mendoza, y en su reciente visita al departamento de Malargüe, informó que ya fue saneado el terreno que se vio afectado por el derrame de agua de formación, nombre técnico que se le da al agua que sale junto a la extracción de petróleo.

Skalany se encargó de explicar que fueron 4 mil litros de agua que ya había sido tratada en la planta que existe en el lugar, y que se aplicaron todos 'los protocolos de seguridad y planes de contingencias, colocando barreras de contención en el arroyo', para evitar que el fluido llegara al cauce.

La funcionaria provincial refutó a grupos ambientalistas extremistas y medios de comunicación amarillistas al decir que nunca se trató 'de un mega derrame o como circuló de que era proveniente de los líquidos de fractura'.

Miriam Skalany dejó en claro que el agua de formación que se derramó fue sobre el camino de acceso a los pozos petroleros y que cubrió 160 metros cuadrados. El liquido fue retirado de inmediato por camiones denominados 'chupadores', dejando en claro que nunca llegó el agua 'a un cauce hídrico y menos aún a la cuenca del Río Atuel'.

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