Más de 1000 investigadores de todo el mundo han conducido un estudio sobre el rápido aumento de los casos de obesidad en el mundo rural, en comparación con los casos que se registran en las ciudades.
El estudio, liderado por el Imperial College London, ha sido publicado por la revista científica «Nature» en mayo de 2019,bajo el título «Rising rural body-mass index is the main driver of the global obesity epidemic in adults».

La investigación, en la que ha participado Gregorio Varela Moreiras, catedrático de Nutrición y Bromatología de la Universidad CEU San Pablo, ha determinado que los habitantes de zonas rurales son más propensos a aumentar de peso que aquellos que viven en áreas urbanas.
A pesar de este dato, lo cierto es que el estudio ha demostrado que en torno a 1985 la tendencia era contraria: los hombres y mujeres de las ciudades tenían, por lo general, un mayor índice de masa corporal que las personas del ámbito rural.
Sin embargo, factores como la diferencia entre los países desarrollados y subdesarrollados han sido clave para determinar el comportamiento del índice de masa corporal entre 1985 y 2017.

Falta información nutricional

Entre las causas del incremento de los casos de obesidad destacan la falta de conocimiento generalizado en relación con la educación nutricional y los beneficios de una dieta equilibrada y saludable, así como el sedentarismo y abuso de la «comida basura».

Este estudio se ha sustentado en el análisis de la altura y el peso de más de 112 millones de adultos, tanto en zonas rurales como en áreas urbanas, de más de 200 países y territorios entre los años 1985 y 2017.
Se parte de que la altura y el peso sirven para calcular el índice de masa corporal, como medida internacionalmente aceptada y reconocida, determinando si el peso de un individuo es saludable o no en relación con su estatura.

La investigación ha demostrado que, de 1985 a 2017, el índice de masa corporal ha aumentado alrededor de 2.0 kg/m2 en las mujeres y alrededor de un 2.2 kg/m2 en los hombres en todo el mundo (equivalente a 5-6 kg más por persona).

Entre las conclusiones relevantes del estudio destacan el reto que supone en el ámbito rural el hecho de pasar de obtener unos mínimos de comida a garantizar que ésta sea saludable.
Otro de los retos es intentar revertir el incremento del sedentarismo.
Todo ello de manera urgente y con políticas alimentarias-nutricionales y de salud pública.

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Fuente: ABC.es >> lea el artículo original