Los científicos creen que se ha subestimado el coste social y económico de los desechos plásticos. Los residuos pueden permanecer a flote durante décadas, recorriendo distancias de más de 3.000 kilómetros y creando nuevos hábitats para las bacterias y las algas. Estas colonias nóveles aumentan el riesgo de propagación de especies invasoras y enfermedades, asegura un estudio publicado recientemente en Marine Pollution Bulletin.

El documento, titulado Impacto ecológico, social y económico global del plástico marino, asegura que las aves, peces, mamíferos y tortugas se enredan e ingieren plástico, lo que provoca que los niveles de población de algunos animales se reduzca. En el futuro, estos efectos se traducirán en profundos cambios en la biodiversidad.

El plástico marino (las ocho millones de toneladas que se vierten a los océanos al año según la Organización de Naciones Unidas) se ha relacionado con el aumento de especies invasoras. El plástico actúa como una balsa que transporta a los organismos. Pero, mientras las algas y la madera se descomponen con bastante rapidez, (limitando la distancia que pueden recorrer los animales), el plástico no se descompone tan pronto, por lo que si una especie se adhiere a un trozo de plástico, puede viajar mucho más lejos que hace unos años. 'Existen evidencias de que estos residuos están permitiendo que las especies viajen más lejos y habiten nuevos lugares al proporcionar una balsa de larga duración”, señala Nicola Beaumont, doctora del Laboratorio Marino de Plymouth, en Reino Unido y autora del informe.

'Existen evidencias de que estos residuos están permitiendo que las especies viajen más lejos y habiten nuevos lugares al proporcionar una balsa de larga duración”, señala Nicola Beaumont, doctora del Laboratorio Marino de Plymouth, Reino Unido y autora del informe

Fuente: El País >> lea el artículo original