Personal del Ministerio del Interior, Obras Públicas y Vivienda de la Nación estuvo en Mendoza trabajando en el proyecto de obra del sistema integral de recolección y tratamiento de efluentes cloacales.
Primero se juntaron en Malargüe con el intendente Jorge Vergara Martínez y su equipo de trabajo, mientras que hoy se reunieron con la ministra de Hacienda y Finanzas, Paula Allasino; el presidente de Aguas Mendocinas, Richard Battagion, y personal de la Unidad de Financiamiento Internacional y Aysam.

La misión técnica del equipo de Nación (Sandra Fonseca y Pablo Campaña, de la Dirección General de Programas y Proyectos Sectoriales y Especiales) incluyó una recorrida por el sitio donde se realizará la obra y la definición de distintos aspectos del proyecto ejecutivo.

La planta de tratamiento de efluentes cloacales estará ubicada a 5 kilómetros del centro de Malargüe, en la zona noreste de la ciudad.
El plazo de ejecución de la obra será de 420 días, beneficiará a alrededor de 30 mil habitantes y costará alrededor de $350 millones, que serán solventados con fondos netamente provinciales y a través del Banco Interamericano del Desarrollo (BID).

Se estima finalizar los ajustes técnicos en los próximos meses para que puedan enmarcarse en el funcionamiento por parte del BID, lo que posteriormente demandará una consulta pública y para luego llamar a licitación.

Una obra esperada

La ciudad de Malargüe es la única cabecera departamental sin un sistema de tratamiento de efluentes completo como en el resto de la provincia de Mendoza.
Se disponen los líquidos cloacales en pozos sépticos.
Esto tiene consecuencias para los ciudadanos y el medio ambiente de corto y al largo plazo.
A largo plazo se infiltran líquidos con un tratamiento parcial, poniendo en riesgo las fuentes subterráneas de agua y por ende la salud de las personas.
Mientras que, en el corto plazo, los suelos van perdiendo capacidad de infiltración, siendo necesario vaciarlos mediante camiones atmosféricos para evitar desbordes y enfermedades.
Hay zonas que requieren extraer los líquidos del pozo séptico una o dos veces en el mes.

Actualmente, 30% de los habitantes de la Ciudad estarían en condiciones de vincularse al sistema cloacal (aproximadamente 7.500 habitantes) debido a la existencia de redes terciarias y conexiones domiciliarias que fueron ejecutadas mediante programas con financiamiento externo (Promeba, Hábitat, operatorias del Instituto Provincial de la Vivienda, entre otras), pero que al no contar con conexión a un sistema de recolección y tratamiento, hoy se encuentran en desuso.

Con este proyecto se pretende poner en servicio la antiguas conexiones mediante la ejecución de obras de infraestructura que permitirán el transporte, tratamiento  y posterior reuso de los efluentes cloacales de la ciudad cabecera de Malargüe para un total de aproximadamente 21 mil personas en el mediano plazo, y de más de 32 mil, cuando se constituya la totalidad de las redes en los próximos años.
Aysam será el operador de la nueva infraestructura.

Fuente: Prensa Gobernación

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