Gonzalo Martínez dejó River'>River en uno de los mejores momentos de la historia del club.
El Pity, de hecho, sabía que iba a ser difícil irse del Millonario después de la final en el Santiago Bernabéu, pero nunca imaginó que le iba a costar tanto destacarse en la Major League Soccer.
El talentoso futbolista de 25 años desembarcó en la MLS como uno de las estrellas del certamen, pero su presente marca algo muy distinto: hoy está lejos de su mejor nivel y su equipo, Atlanta United, que la temporada pasada fue campeón con el Tata Martino, va último en la conferencia del Este, con apenas cinco puntos en seis partidos.

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Martínez llegó a Atlanta pedido por Martino.
Sin embargo, apenas puso un pie en los Estados Unidos el exjugador de River se encontró con la noticia de que el Tata había decidido no renovar su vínculo para firmar con la selección de México.
El holandés Frank de Boer, actual entrenador, todavía no pudo sacar lo mejor del Pity.
Su bajo rendimiento lo llevó a ser suplente en alguno de los partidos: el último fin de semana, en la derrota 2 a 1 como local al FC Dallas, recién ingresó a los 20 minutos del segundo tiempo, en reemplazo de Héctor Villalba.
En el triunfo ante New England Revolution 2 a 0 (con dos goles de Ezequiel Barco), la semana anterior, también había ido al banco.

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Hay que seguir más fuertes que nunca!! ???????? #vamosatlanta @atlutd

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La adaptación familiar, según indican fuentes cercanas, tampoco sería la mejor.
La distancia entre el Pity y gran parte de sus seres queridos es algo con lo que tiene que convivir.
Ante esa soledad, Martínez se refugia en sus compañeros argentinos del plantel: el domingo comió un asado junto a Barco, ex Independiente.

Su último post en Instagram también refleja su situación: 'Hay que seguir más fuertes que nunca!! ???? #vamosatlanta @atlutd', escribió el Pity.
Sabe que los primeros meses son los más complicados para adaptarse y tiene que seguir para superar la dura etapa por la que pasan la mayoría de los futbolistas.

Ante ese escenario, en River -sobre todo Gallardo- tomaron nota.
En las últimas horas se supo que lo quieren repatriar.
Pero eso no significa que será sencillo: el equipo estadounidense invirtió casi 13 millones de dólares en su pase, por lo que no se desprenderá tan fácil.
Por ahora, lo único que puede hacer el Pity es recuperar su nivel, volver a a la titularidad y terminar de adaptarse.
Esa será la única forma en la que pueda pensar con más claridad su futuro.


Fuente: América Diario >> lea el artículo original