La maternidad hoy se vive, decide y ejerce de una forma muy diferente a lo que sucedía en otras épocas.
Para muchas mujeres, pensar cómo seguirá su carrera profesional, la duración de las licencias laborales y la desigualdad de oportunidades tienen un gran peso a la hora de decidir tener un hijo o si es ese 'el' momento.

8 de cada 10 ejecutivos reconocen que la maternidad es una barrera para el crecimiento profesional de las mujeres.

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Silvina Prekajac es licenciada en administración de empresas y en comercialización y autora de “Estoy embarazada.
¿Cómo sigue mi carrera profesional?
”, publicado por la editorial Vergara.

En una charla con Entremujeres, aseguró que “lamentablemente, en estos tiempos, la maternidad conlleva al abandono o a un freno en la carrera profesional de la mujer, limitando su máximo potencial y llevándola a resignar posiciones”.

Como ejemplo, citó el informe realizado por la agencia dedicada al reclutamiento de profesionales Spring Professional Argentina en 2018.
La conclusión es que 8 de cada 10 ejecutivos en el país reconocen que la maternidad es una de las principales barreras que deben sortear las mujeres para crecer profesionalmente en las organizaciones.
Mientras que, según el estudio de la asociación “Yo no Renuncio” realizado en Espan~a en 2017, a nivel global 6 de cada 10 mujeres dejan sus empleos luego de ser madres.

Silvina Prekajac es licenciada en administración de empresas y en comercialización y autora de “Estoy embarazada.
¿Cómo sigue mi carrera profesional?” (Editorial Vergara)

El campo laboral no es justo ni sencillo para una mamá flamante. “La mayoría de los empleadores no brinda las mismas oportunidades a la mujer madre o en edad de serlo –independientemente de que tenga el deseo de serlo o no-, llevando no solo a que la mujer abandone su trabajo o resigne posiciones o que sea discriminada en entrevistas por tener que dar detalles de sus proyectos de vida y qué lugar tendrán o tienen sus hijos en ellas”, señaló la escritora.

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No se trata sólo de oportunidades, la desigualdad es incluso salarial. Prekajac mencionó “la diferencia de sueldos es de un 20% de una mujer con hijos versus una mujer sin hijos”.
La diferencia es a favor de la segunda, claramente.

Sin embargo, Prekajac mostró una actitud optimista ante el nuevo escenario. “El trabajo por objetivos y con un esquema más flexible puede ser más beneficioso para la mujer que transita la maternidad”.

Estoy embarazada.
¿Cómo sigue mi carrera profesional?” (Editorial Vergara)

En cambio, uno de los puntos más negativos viene de la mano de la legislación local.
“Desde hace más de 40 años está pendiente la aplicación de la ley que obliga a las empresas a contar con salas maternales y guarderías, así como también el proyecto de ampliar la licencia de paternidad a 15 días, con el impacto que esto tiene en la maternidad y en la continuidad de la carrera laboral de la mujer”, detalló.

También agregó: “que la licencia por maternidad sea mucho más larga que la de por paternidad, y no contar con políticas públicas que obliguen a las empresas a adoptar medidas de flexibilidad (tanto para hombres como para mujeres) durante los meses posteriores al nacimiento de un hijo -como por ejemplo, la posibilidad de trabajar algunas horas desde la casa y otras, en la oficina, con el mismo salario-, son los principales motivos de la discriminación por género en el mercado laboral”.

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En tanto, la experta destacó el caso de algunas “empresas que actúan responsablemente, brindando la posibilidad de contar con un lactario o guardería en el lugar de trabajo, acompañando al padre con la posibilidad de tomarse al menos 15 días de licencia por paternidad o, incluso acompañando con programas de mentoreo tanto a las mujeres profesionales como a sus jefes, en pos de que la maternidad deje de ser un momento de fuga de talento y de pérdida de valor para la compañía.
Es por ello que es clave empezar a acompañar a la maternidad tanto desde lo público como desde lo privado de una manera distinta, para que se reconozca lo que verdaderamente implica para la mujer que trabaja, y se aborden activamente soluciones para potenciarla en su carrera, en pos de su crecimiento laboral, y de los resultados de los ámbitos de su desarrollo”.

A la hora de referirse al rol del padre en esta etapa tan complicada para la vida profesional de la mujer, Prekajac aseguró que “el pensarse igualmente protagonista, más allá de lo que la biología conlleva, es un fundamental desde el momento en que comienza a transitarse el embarazo.
Y este lugar debe así entenderse tanto por parte de la mujer como del hombre, dando espacio al otro a que así sea, y construyendo en equipo la nueva realidad que vendrá con el nacimiento del hijo.  Desde el lugar de padre, potenciarse no sólo desde la satisfacción del vínculo con su hijo y desde ver a su pareja realizarse desde sus intereses personales y profesionales en sintonía con sus intereses de madre”.

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Fuente: Diario Clarín >> lea el artículo original