Fue un encuentro con 'excelente clima' entre los socios de Cambiemos, aseguraron los anfitriones. El jefe de Gabinete, Marcos Peña, visitó esta tarde a la diputada de Cambiemos Elisa Carrió en la residencia de la legisladora, en lo que constituyó un gesto de distensión tras dos meses sin diálogo. El funcionario viajó en auto desde la Casa Rosada hasta el barrio semi privado de Exaltación de la Cruz donde la legisladora alquila una casa.

Tras varios cortocircuitos críticas públicas de Carrió a distintas medidas tomadas por el Gobierno, los aliados de la coalición de gobierno acercaron posiciones para encarar el año electoral. 'Hubo un compromiso de Lilita para acompañar y fortalecer a Cambiemos y al Presidente', señalaron desde la Coalición Cívica a LA NACION.

Aseguraron que no se habló puntualmente de los cuestionamientos de la líder de la CC a los funcionarios, pero que sí descataron 'la importancia de que las coaliciones políticas puedan debatir y discutir'.

Peña y Carrió mantuvieron una reunión de dos horas y 15 minutos en el living de la casa de la diputada. Sentados en dos sillones, ella tomó café y él tomo agua. No hubo comida. Al encuentro se sumó el flamante presidente de la Coalición Cívica, Maximiliano Ferraro.

'Fue una muy buena reunión, distendida. Formó parte de las reuniones habituales que tienen Lilita y la CC con el Gobierno', señaló Ferraro tras el encuentro. El jefe de Gabinete y la diputada hablaron del posicionamiento de la Argentina en el mapa mundial y regional y realizaron un análisis de estrategia política y electoral, tanto a nivel nacional como en cada uno de los distritos.

Después de la tormenta

La reunión se llevó a cabo luego de los cruces que el presidente Mauricio Macri mantuvo con la diputada, la aliada más incómoda para el Gobierno. El Presidente y la diputada no tienen diálogo desde principios de octubre, cuando intercambiaron un beso frío en el acto donde se presentó el plan de Pymes en el CCK.

En los últimos meses de 2018, la líder de la Coalición Cívica había mostrado sus críticas más encarnizadas contra el Gobierno. Pidió el juicio político contra el ministro de Justicia Germán Garavano y reclamó 'no ir al fascismo' luego de que se conociera el protocolo impulsado por la ministra de Seguridad Patricia Bullrich que brinda mayor libertad de acción a las fuerzas de seguridad. Además, dijo que su partido 'es Cambiemos pero no es corrupto'. Además, tal como publicó LA NACION, le manifestó a sus colaboradores más cercanos, que se sentía 'corrida de todo'.

El año electoral que comienza cambió el clima entre los socios de Cambiemos. Ayer, en su regreso a la escena mediática -durante una entrevista con el canal TN- Carrió distendió su relación con la Casa Rosada. 'Ahora tenemos que estar todos juntos de cara a las elecciones', dijo. 'Yo nunca me peleé. Cuando sé que no tengo el control de la discusión es preferible no hablar. Es como con los maridos, es preferible no hablar porque hubiese sido contraproducente para Cambiemos. Me mandó saludos. Tenemos una relación así', dijo respecto a su vínculo con Macri.

La diputada, en tanto, ya adelantó que no será candidata en estas elecciones. 'Me jubilo el año que viene cuando gane Cambiemos, pero yo sigo, soy rutera, voy a caminar todas las rutas, todas las casas, quiero estar en todas las casas. No quiero entrar más al Parlamento de la Nación, son 25 años de vida política', dijo ayer en A Dos Voces.

Fuente: La Nación >> lea el artículo original