Si recuerda la última conversación que ha mantenido, seguramente habló de algo ya pasado, o futuro, o de alguien que no estaba presente. Una capacidad que ni siquiera lo parece, porque los humanos lo hacen con total naturalidad en su día a día. Sin embargo, el don de hacer referencia a objetos o situaciones alejados en el espacio o en el tiempo era uno de esos superpoderes únicos de los sapiens sobre el resto de los mamíferos. Hasta ahora, si se confirma el hallazgo que acaba de llegar desde las selvas de Sumatra: las orangutanas también son capaces de hablarle del pasado a sus crías —y ellas de entenderlo—.

Ante la presencia amenazante de un tigre, la orangutana callaba y esperaba a que se fuera para alertar a su retoño

Fuente: El País >> lea el artículo original