14 de septiembre de 2020  • 19:51

Los camaristas Pablo Bertuzzi y Leopoldo Bruglia se presentaron esta noche de urgencia con un escrito ante la Corte Suprema de Justicia para pedirle 'su inmediata intervención' y que evite que sean trasladados de sus cargos, como lo resolvería esta semana el Senado.

La sesión fue convocada para el miércoles a las 14.30 y en el orden del día está el tratamiento de los dictámenes en el mensaje del Poder Ejecutivo para analizar el acuerdo de los dos jueces, al que se suma Germán Castelli, magistrado sorteado para juzgar a Cristina Kirchner en el caso de los cuadernos de la corrupción.

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Ante la inminencia de que el Senado les deniegue el acuerdo y que el Poder Ejecutivo decide por decreto sacarlos de la Cámara Federal, y regresarlos a los tribunales que ocupaban anteriormente, es que los camaristas pidieron a la Corte una respuesta urgente.

El máximo tribunal tiene a estudio un recurso de per saltum que presentaron los jueces a fines de agosto, pero aún la Corte no se pronunció.
Cada martes, los jueces suelen tener intercambios de manera virtual par debatir los casos ante sus estrados, así que no se descarta que mañana puedan revisar este asunto.

El problema que deben resolver los jueces de la Corte se generó porque en 2017 y 2018 los jueces Bruglia y Bertuzzi fueron trasladados por el gobierno anterior de un tribunal oral federal a la Cámara Federal.
También fue trasladado el juez Castelli de un tribunal oral de San Martín a un tribunal oral federal en Capital.

El kirchnerismo sostiene que para ocupar sus nuevos lugares debían tener un nuevo acuerdo del Senado.
El Consejo de la Magistratura aprobó esta iniciativa y el Gobierno envió al Senado a que le den un nuevo acuerdo.

El 4 de septiembre hubo una audiencia a ese efecto, pero los camaristas no acudieron porque entendieron que ya cuentan con el acuerdo y recurrieron a la Justicia para evitar ser trasladados.

La oposición denuncia que el Frente de Todos busca removerlos en venganza, porque como camaristas fallaron contra Cristina Kirchner, y en el caso de Castelli, para evitar que juzgue a la vicepresidenta por el caso de los cuadernos de la corrupción.

Por ahora los tres jueces cosecharon reveses en la Justicia para evitar sus traslados y por eso plantearon un recurso de per saltum para que la Corte se aboque de inmediato a sus casos, saltando la instancia de la Cámara de Apelaciones.

Hace 15 días que el máximo tribunal tiene el caso en estudio: que no lo haya rechazado ya es un buen indicio para los jueces y, al mismo tiempo, un síntoma de que no pueden reunir al menos tres votos concordantes, en uno u otro sentido.

En paralelo, la Cámara de Apelaciones tiene a estudio el caso y el miércoles, cuando el Poder Ejecutivo responda a un traslado y le comunique sus argumentos, estaría en condiciones de resolver.

Pero los dos camaristas y Castelli quieren que primero se expida la Corte.
Y cuanto antes, para frenar el trámite en el Senado.

Más allá de la cuestiones técnicas que hacen complejo que la Corte se aboque a un recurso de per saltum los camaristas tienen un buen argumento de fondo para pedir que no los trasladen.
La Corte ya dijo en dos acordadas que es posible el traslado de jueces de la misma competencia y materia similar, incluso hablando expresamente del traslado de Bruglia.

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El presidente de la Corte, Carlos Rosenkrantz, expresó el jueves pasado que el máximo tribunal iba a dar una respuesta a los camaristas acorde a derecho y sostuvo que esa instancia es la palabra final en todos los juicios.

Cristina Kirchner expresó por Twitter que es falso que quiera correr a los jueces que la juzgan.
Alega que sus casos ya no están en la Cámara Federal, sino elevados a juicio.
Sin embargo, aún hay casos que están en trámite en primera instancia y en condiciones de ser revisados por la Cámara.
En el caso de los cuadernos, el juez Castelli es uno de los sorteados para juzgarla.

Por: Hernán Cappiello

Fuente: La Nación >> lea el artículo original