El ministro de Seguridad bonaerense, Sergio Berni, se refirió a las protestas policiales de la semana pasada en la Quinta Presidencial de Olivos, y si bien aseguró que estaba todo controlado y que “nunca se puso en riesgo la institucionalidad”, dijo que muchos de los policías estaban “drogados y alcoholizados”. 

No se debió llamar ni siquiera a la Gendarmería y no se rompió la cadena de mandos”, aseguró el ministro. 

Además, indicó que 'con la infantería se solucionaba todo más rápido' pero que decidió 'no convocarla para no contar muertos'.

Asimismo, el funcionario afirmó que durante el conflicto por la recomposición salarial de la fuerza de seguridad bonaerense él 'no' presentó su renuncia y que tampoco se la 'pidieron'.

En relación a las críticas por no haber visto venir el conflicto policial, expresó: “Se sabía que se desataría una demanda dentro de la fuerza porque el malestar estaba latente. No hacía falta ser un especialista para saber lo que iba a pasar”. 

Por otra parte, al analizar la demanda policial, afirmó que ésta es una problemática 'estructural' y explicó que hasta ahora, 'nadie tuvo la voluntad, los recursos o la intención' de dar una solución.

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