14 de septiembre de 2020  • 15:59

El fabricante de autos británico Aston Martin creó un simulador de autos muy particular: sólo hará 150 de ellos, estarán listos a fin de año y tendrán un precio que se aleja del de otro simuladores: 74.000 dólares.

El AMR-C01 tiene un cuerpo de fibra de carbono y una estética y una posición para el piloto que se parece a la que tendría manejando un Aston Marin Valkyrie.

El simulador fue desarrollado junto a la firma Curv, especializada en simuladores, que incluye un monitor ultra ancho (en relación de aspecto 32:9, también conocido como Super-Ultra-Wide), con baja latencia y alta tasa de refresco, aunque sin datos específicos.
La mayoría de los que hay en el mercado, no obstante, tiene una resolución de 3840 x 1080 pixeles y una tasa de resfresco de 144 Hz.

En lo que refiere a la computadora que le dará vida, Curv sólo indica que tendrá un procesador Intel Core i7 y gráficos Nvidia GTX 2080, hoy superada por la familia 3080 que Nvidia presentó hace unas semanas.

También se incluye un volante de estilo Fórmula 1 con 12 botones, 9 perillas y una pequeña pantalla propia, además de una pedalera controlada electrónicamente.
Incluye parlantes y auriculares Sennheiser, y será posible elegir entre varias combinaciones de colores.

Fuente: La Nación >> lea el artículo original