Seguramente has visto a muchas personas que usan cubrebocas con válvulas o filtros, incluso es probable que tú tengas uno.
Este tipo de mascarillas se han vuelto populares debido a que las válvulas que integran permiten respirar mejor al permitir el flujo de aire y hacen su uso más cómodo, sobre todo al traerlos por periodos prolongados.

 

Pero, más allá de la comodidad, ¿son realmente efectivos estos cubrebocas ante la pandemia de covid-19? La respuesta es no.
Independientemente de qué porcentaje de partículas filtren estas mascarillas, ninguno de los modelos que tienen filtros o válvulas son efectivos para la prevención de contagios

 

Esto se debe a que esta clase de cubrebocas protege solamente a quien la usa, pero no a los demás, ya que filtra las partículas del aire exterior al inhalar, pero permite el escape de partículas a través de la válvula al exhalar

 

Así que si la persona que trae una mascarilla de estas está enferma, de todos modos puede contagiar a quienes se encuentren a su alrededor, porque puede expulsar gotículas con el virus al exhalar, y poner en riesgo al resto de las personas.

 

Desde este punto de vista, no tiene ningún sentido que se utilicen mascarillas con válvula.
Lo más recomendable es utilizar los cubrebocas quirúrgicos básicos o los reutilizables elaborados con tres capas de tela, pues resultan mucho más efectivos para evitar contagiar y ser contagiado.

 

Entonces, ¿en qué circunstancias se usan los cubrebocas con válvula? Ya que son más cómodos de usar, porque permiten una mejor circulación de aire y porque la válvula ayuda a regular la temperatura y evitar que la tela se humedezca, su uso es adecuado para quienes trabajan, por ejemplo, en obras de construcción, talleres o entornos donde se genere polvo, para evitar respirar esas partículas, pero en ningún caso son recomendables para prevenir el contagio de enfermedades respiratorias.

 

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