El féretro con los restos del músico, compositor y formador Manolo Juárez, fallecido el sábado último a los 83 años, fue acompañado por una caravana musical de autos con familiares y amigos que unieron los barrios porteños de Palermo y Chacarita hasta su ingreso al cementerio bañado de aplausos.

Además de su familia y sus discípulos y queridos amigos Lito Vitale, Adrián Iaies y Guillo Espel, acompañaron el cortejo fúnebre importantes músicos, gestores culturales y alumnos.

A ellos se sumó un auto con altoparlantes haciendo sonar composiciones de discos emblema de la imprescindible obra de Juárez: 'Tiempo Reflejado' (1977); 'De aquí en más' (1975) y 'Grupo de familia' (1997).
Además se escucharon piezas de 'Grabaciones encontradas', material inédito que el artista registró en quinteto.

Nacido en Córdoba, Juárez se crió en el barrio porteño de La Paternal y formado en la música no paró de crear y enseñar abriendo nuevos horizontes para la música popular tanto desde el piano como desde la docencia, dos caminos que se cruzaron magistralmente en la creación de la Escuela de Música Popular de Avellaneda de la que fue uno de sus fundadores.

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