Un curioso material puede ayudar a proteger a los miembros de la tripulación en los viajes espaciales del ataque de los letales rayos cósmicos: se trata de escudos elaborados con hongos crecidos cerca de la planta nuclear de Chernobyl.

Uno de los mayores desafíos que enfrentan las misiones tripuladas a Marte es descubrir cómo proteger a los astronautas de la radiación cósmica, ligada a diversos riesgos para la salud.
Y un hongo que crece cerca de de la planta de energía nuclear de Chernobyl podría ser una solución efectiva, tal y como apuntan científicos de varias universidades.

Un material inusual desarrollado a partir de estos hongos serviría para la elaboración de escudos responsables de absorber la radiación.
Un pequeño experimento realizado en la Estación Espacial Internacional demostró de forma exitosa su capacidad para el bloqueo, sembrando esperanzas para futuras excursiones espaciales.

Este vodka artesano está hecho con ingredientes de la zona de exclusión de Chernobyl

Investigadores de la Universidad Johns Hopkins y Stanford encontraron en la prueba que una muestra extremadamente delgada del hongo Cryptococcus neoformans pudo bloquear y absorber el dos por ciento de los rayos cósmicos que lo golpearon mientras estaba en el ISS.
Aunque el porcentaje pueda parecer irrisorio, cabe tener en consideración que la muestra solamente tenía dos milímetros de espesor.
Por tanto, una capa de solo 21 centímetros de espesor sería bastante para mantener seguros a los futuros colonos de Marte.

Los investigadores también especularon sobre tejer parte del material en la tela del traje espacial, pero el principal atractivo de su trabajo es que los escudos de hongos dañados podrían volver a crecer.
'Solamente necesitas unos pocos gramos para comenzar', dijo el investigador y coautor del estudio de Stanford, Nils Averesch, a New Scientist.

Estos hongos se autorreplican y curan a sí mismo, por lo que incluso si hay una llamarada solar que daña significativamente el escudo de radiación, podrá volver a crecer en unos días. No es el primer trabajo de la NASA y otras organizaciones a partir de estos seres a caballo entre el mundo vegetal y animal: recientemente la agencia espacial anunció su idea de cultivar materiales con hongos vivos para edificar una base lunar y otras estructuras espaciales. 

Puedes acceder al estudio online completo en el siguiente enlace.

Fuente | New Sciencist