'Los servicios sanitarios ya no dan más, habrá que evaluar tomar decisiones por más duras que sean', publicó Yunda en su cuenta de Twitter hacia la medianoche del sábado.

El alcalde lamentó asimismo que algunas personas no acataran el toque de queda de ocho horas y otras medidas de restricción impuestas en Quito.
'Lamentablemente no estamos entendiendo el grave peligro al que estamos expuestos como ciudad', tuiteó.

El sábado 'se encontró aglomeración de personas' en espacios prohibidos de la capital de Ecuador, indicó el domingo el Comité de Operaciones Especiales local a cargo de la emergencia sanitaria por el coronavirus.

Con unos 54.500 casos, incluidos más de 4.400 muertos, Ecuador, de 17,5 millones de habitantes, es uno de los países más golpeados por el Covid-19 en América Latina.
Según las autoridades, hubo además 3.054 posibles fallecidos por coronavirus.

A mediados de mayo, Ecuador empezó a aligerar el confinamiento decretado para frenar la pandemia mediante un semáforo que establece el nivel del peligro, en el que el color rojo contempla las medidas más duras.

Quito entró en amarillo el 3 de junio, pero las autoridades capitalinas insisten en la necesidad de volver al rojo -que contempla, entre otras medidas, un confinamiento de nueve horas diario-, tras un incremento del 62% de casos entre el 3 y el 27 de junio.

La demanda de unidades de cuidados intensivos en la capital creció de 57 a 250 camas en el último mes, según cifras del Ministerio de Salud.

El lunes está previsto que retornen al trabajo presencial el 50% de los servidores públicos y se amplíe del 30 al 50% la capacidad del transporte público, dentro del retorno progresivo a las actividades.

Quito, la ciudad más poblada de Ecuador con 2,78 millones de habitantes, es la segunda con más casos de coronavirus en el país, detrás de Guayaquil, que llegó a 9.978 infectados.

En ésta última las viviendas se convirtieron en morgues y los hospitales se vieron desbordados ante la avalancha de pacientes tras la detección del primer caso el 29 de febrero.

Fuente: América Diario >> lea el artículo original