‘¡Somos Clowntífics!’ es una serie de ciencia divertida para niñas y niños realizada por Big Van Ciencia, un equipo que realiza actividades de divulgación científica para todo tipo de públicos.
Aquí Orilo y Arlequino os explicarán historias científicas desternillantes y experimentos caseros muy científicos, siempre con mucho humor y diversión.

 

¿Por qué, si siempre ha habido virus, ahora tenemos que estar confinados y no podemos ir al colegio o al cine? Este virus, llamado SARS-CoV-2, es totalmente nuevo y desconocido.
Se llama coronavirus por su aspecto: redondo y tiene una especie de coronita de espinas.
Nuestro sistema inmunitario no está acostumbrado a este nuevo virus, porque no lo conocía de antes, y encima no tenemos ni medicamentos para curar la infección ni vacunas que nos protejan frente a él.

¿Cómo evitamos infectarnos con el nuevo coronavirus?

De momento, lo único que podemos hacer para luchar contra el virus es no infectarnos.
Y para ello hay que salir menos a la calle, de ahí el confinamiento, y tener muy buena higiene.
Si, por ejemplo, vas a sitios donde hay mucha gente, hay más posibilidades de contagiarte, porque el virus viaja a través de las gotitas de saliva que expulsamos al toser o estornudar.

Además, es absolutamente imposible quedarnos todos encerrados en casa.
Como a veces salimos a pasear o a comprar comida y otros productos en las tiendas, es muy importante lavarnos mucho las manos para evitar infectarnos.
Además, hay que lavarse las manos correctamente, no basta hacerlo de cualquier manera.

 

Instrucciones para lavarnos bien las manos

No basta con lavarnos con agua, hay que usar jabón.
El coronavirus está envuelto en una especie de capa de grasa, y el agua es incapaz de disolverla.
Por eso usamos el jabón.
Para demostrarlo, Arlequino y Orilo hacen un experimento usando agua con colorante (para que se vea mejor).
El coronavirus sería una gota de aceite.
Cuando echamos el aceite en el agua, se ve que no se consiguen mezclar: el agua no puede disolver el aceite ni, por tanto, atacar al virus.

Sin embargo, cuando echamos jabón la cosa cambia.
El aceite tiene dos partes: a una le gusta estar con el agua, y a otra con aceite.
Al mezclarlo bien, ya no se forman las dos capas de aceite y agua, y esto es porque el jabón puede disolverlo. Por eso el jabón ayuda a acabar con el virus.

Además, no basta con lavarse las manos con agua y jabón de cualquier manera.
No es instantáneo: hay que frotar entre los dedos, las puntas, y estar un buen rato lavando, ¡sin olvidar los pulgares ni las palmas! Al terminar el proceso, Arlequino tiene las manos libres de aceite.

 

Fuente: Muy Interesante >> lea el artículo original